Un mitin morenista al estilo del viejo PRI

“Andrés Manuel López Obrador ha hecho mucho por nuestro país, ahora llegó la hora de preguntarnos qué vamos a hacer nosotros por él. ¿Lo vamos a dejar solo?”, preguntaba Mario Delgado desde el templete instalado en el Balneario El Almeal de Cuautla. Y abajo, al unísono la gente contestaba con voz fuerte: “¡Nooooo!”, para después comenzar a corear la frase que se ha convertido en el sello de todos los que viven del presupuesto gubernamental: “Es un honor, estar con Obrador”.

Oficialmente se trató de la toma de protesta de los comités de defensa de la cuarta transformación, pero en realidad fue un mitin político al estilo del PRI de los años setentas, cuando el gobierno y el partido eran uno mismo, y se apoyaban mutuamente. Desde muy temprano, ese viernes comenzaron a llegar vehículos con gente que no sabía exactamente a qué venía, que fueron “reclutados” por regidores, diputados locales y federales, para acudir a ese lugar con todos los gastos pagados.

“Nos dijeron que era una reunión de jubilados, nos trajo una regidora de Cuautla”, le confió una mujer a la reportera gráfica “freelance” Rosy Linares.

Acarreados o no, los líderes se los ofrecieron a su dirigente nacional: “En Morelos, tenga usted la certeza señor presidente (Mario Delgado), que cuenta con hombres y mujeres dispuestos a llegar hasta donde el partido diga, para defender la causa de la cuarta transformación”, festinaba Raúl Ojeda, el tabasqueño que envió AMLO para recomponer el partido en nuestra entidad.

Y ahí estaban, todos juntos a pesar de sus diferencias, las mujeres y los hombres que ocupan cargos de elección popular gracias a la coalición “Juntos Haremos Historia”. Hasta Lucía Meza se acordó de que le debe el cargo de senadora a Morena aunque antes haya sido perredista y andaba coqueteando con el partido Fuerza Por México en las pasadas elecciones.

El diputado local, Arturo Pérez Flores, el que “no es de aquí ni de allá” en los dos grupos antagónicos al interior de la actual legislatura, ahí andaba, junto a su hermano el senador Sergio, quien llegó al cargo por haber fallecido el titular, Radamés Salazar Solorio (¿le suena el apellido?) y fue a Cuautla a darse “baños de pueblo”.

Un tal Klaus Uwe Ritter, por el que nadie votó pero es diputado federal por Morelos. Al parecer es pariente político de Rabindranath Salazar, con quien ha trabajado la mayor parte de su vida.

Ulises Bravo, también muy cerca del dirigente nacional, ahora con las siglas de la nueva agrupación “Que Siga la Democracia”, mucho más creíble que el Partido Encuentro Social que al parecer ya se lo dejaron a Hugo Erick Flores para que termine de destruirlo.

Alejandra Pani, la diputada federal por Jiutepec que ya va por su segundo periodo y que buscará en el 2024 ser presidenta municipal de Cuernavaca, también estuvo en el templete junto a su compañero de bancada, Mario Delgado. Junto a ella, con un vestido largo color verde que la distinguía del resto de las mujeres, la legisladora federal Brenda Espinoza López. Con todo y su embarazo de alto riesgo, la diputada local Paola Torres.

A la hora de los aplausos fue muy notorio que hubo más para la presidenta de la Junta Política de la actual Legislatura, lo que hizo que Brenda se desesperara y mandara hacer una improvisada cartulina de apoyo que sostuvieron dos señoras y un niño durante el resto del evento.

La que fue priísta toda su vida, ahijada del general Cienfuegos y que supo cambiarse a tiempo de partido, Juanita Guerra, enfundada en un pantalón de mezclilla y una blusa blanca de manga larga. Sencilla pues. En una orilla del templete, el presidente municipal de Jiutepec, Rafa Reyes, y en el otro extremo, atrás del alcalde de Zacualpan de Amilpas, como si quisiera pasar desapercibido, Juan Angel Flores.

Por increíble que parezca, el alcalde de Yautepec, Agustín Alonso Mendoza, ahí estaba con una camiseta color guinda y su característico sombrero.

Macrina Vallejo, con la que todo mundo se quiere tomar fotos por ser la primera diputada indígena, con un vestido autóctono pero que debe ser carísimo. La que también estuvo, pero no en el templete, fue la diputada del PES, Mirna Zavala Zúñiga.

A la que no invitaron fue a la diputada del Partido del Trabajo, Tania Valentina Rodríguez, lo que no significa que esté fuera del proyecto del próximo domingo 10 de abril. Ese instituto político ha intensificado la promoción de quienes están por sí.  Es el caso de la instalación de módulos de información colocados en Cuernavaca y otros municipios de Morelos, donde se puede ver propaganda sin logotipos de partidos, pero también a promotores que se identifican con la Diputada Tania Valentina y el PT. Ellos entregan volantes e invitan a las personas a seguir la página “Trabajadores por AMLO”, en redes sociales.

Para quienes vimos en vivo los mítines que acostumbraba el PRI hace décadas, no nos cupo la menor duda de que sólo faltaban las enormes mantas (no había lonas todavía) con las letras “CTM PRESENTE” o “CUAUTLA CON JLP”, para ser idénticos. No nos consta, pero lo más seguro es que el alcalde anfitrión, Rodrigo Arredondo, haya puesto mucho para que el evento fuera un éxito.

Y casi todo salía a la perfección, de no ser porque –dicen- las carnitas que mandaron hacer para la gente (de a dos por cabeza), “no se cocieron bien”, así que mientras “la peblada” comía tacos y refrescos, a Mario Delgado y su comitiva se lo llevaron a comer a “Misión Cotija”, o al menos es lo que parece en las fotos que difundió en sus redes sociales Juanita Guerra.

Pero antes de irse, Mario Delgado fue cuestionado por los inquietos reporteros de la región oriente sobre el hecho de que el Ayuntamiento de Cuautla se haya quedado sin funcionarios porque todos estaban en el evento en horario de trabajo. “Que les descuenten el día, están en su derecho”, contestó con desdén el líder morenista.

Y es que el partido en el poder está desatado y engolosinado con el poder. Qué les puede preocupar a los funcionarios de los ayuntamientos morenistas si el número dos del país, Adán Augusto López, en gira proselitista por Sonora a bordo de un avión de la Guardia Nacional, ya dijo que “no me pueden correr, pero si me corren, será un honor que me corran por López Obrador”.

HASTA MAÑANA.