Yautepec: Cuna de Lobos

Los morelenses ya no necesitamos ver telenovelas en el canal de las estrellas ni series de Netflix, con lo que ocurre en la vida real tenemos suficiente. Cuando ya nos estábamos reponiendo de la noticia de que el alcalde de Temoac fue asesinado por órdenes de su suegra y su esposa; surge el escándalo de Yautepec, donde se supone —esa es la teoría de la Fiscalía General— que la síndica mandó ejecutar a la posible candidata a la presidencia municipal, por lo que fue detenida la noche del martes.

Pasadas las nueve de la noche de anteayer, la institución que encabeza Fernando Blumenkron Escobar informó a través de un comunicado que elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) al mando del coordinador Jorge Hernández Narez, cumplimentaron una orden de aprehensión contra Karla “N”, por su probable responsabilidad en los hechos delictivos suscitados el pasado 30 de junio en el municipio de Yautepec, en donde tres personas perdieron la vida y nueve resultaron lesionadas.

“De acuerdo a las indagatorias desarrolladas por la Fiscalía Especializada para la Investigación y Persecución del Delito de Feminicidio, dicha persona, que se desempeña como Síndica Municipal del Ayuntamiento de Yautepec, habría ordenado la agresión”, dice textualmente el boletín, sin mencionar que se trata de Karla Herrera.

Basta con platicar con los viejos yautepequenses para enterarnos de que, en las últimas décadas, distintos integrantes de esta familia han mantenido una estrecha cercanía con los Alonso y con la vida política y administrativa del municipio. Esa relación se ha expresado en distintos momentos y desde diferentes responsabilidades públicas.

Entre los nombres que destacan se encuentra Guadalupe “Lupita” Herrera, quien se desempeñó como síndica municipal y posteriormente como directora de Catastro; María Luisa Herrera, quien también ocupó la Sindicatura Municipal y tuvo una participación relevante dentro de la administración pública de Yautepec.

A esta dinastía pertenece también Juan Carlos Herrera, otro integrante de esta familia que ha mantenido una presencia cercana en los círculos políticos y administrativos de Yautepec y quien es padre de la actual síndica municipal, hoy presa en el Penal de Atlacholoaya.

Otro de los personajes vinculados a esta historia fue José “Pepe” Herrera, reconocido por su relación con el campo y por haber ocupado el cargo de director de Desarrollo Agropecuario del Ayuntamiento de Yautepec. También fue comisariado ejidal.

El 25 de agosto de 2021, José Herrera fue asesinado a tiros en Oaxtepec mientras viajaba a bordo de una camioneta. Su muerte conmocionó a la comunidad y, como ocurre con la mayoría de homicidios en esta entidad, quedó impune.

Dentro de esta misma historia aparece Jovita Herrera Gutiérrez, mujer que tuvo una importante participación en la vida pública de Yautepec quien fuera pareja sentimental del exdiputado y exregidor Delfino Toledano Alfaro con quién tiene una hija.

Jovita ha sido regidora, posteriormente diputada local y nuevamente regidora. Su trayectoria representa a una generación de mujeres que comenzaron a ocupar espacios importantes dentro de la política municipal y estatal.

Sin embargo, la memoria familiar también conserva otro capítulo doloroso de su vida: el accidente en el que, según el relato transmitido por la familia, un árbol cayó sobre ella, provocándole lesiones que la dejaron con una discapacidad permanente.

La historia de los Herrera también se encuentra estrechamente vinculada con la familia Alonso, una de las familias que durante las últimas décadas ha tenido una presencia determinante en la vida política de Yautepec. Sus simpatizantes les llaman liderazgos; sus detractores los llaman caciques.

Esa cercanía se ha manifestado en diferentes momentos y desde distintas responsabilidades públicas. Guadalupe Herrera, María Luisa Herrera y Juan Carlos Herrera son parte de esa generación de personajes que han coincidido con integrantes de la familia Alonso en distintos espacios de la administración y de la política municipal.

La relación llegó incluso a expresarse formalmente en procesos electorales. En distintos momentos, integrantes de ambas familias participaron dentro de proyectos políticos comunes, fortaleciendo una relación que durante años fue visible en la vida pública de Yautepec.

La última vez fue en las elecciones del 2024, cuando Agustín Alonso Gutiérrez hizo campaña para diputado federal por el quinto distrito y al mismo tiempo promocionaba a su padre con una efigie de su padre, que era atendido médicamente por un padecimiento de cáncer. Por cualquier cosa, el menor de los Alonso, Eder, fue colocado como alcalde suplente.

En esa misma planilla fue colocada Karla Herrera como candidata a síndica, cargo que vino desempeñando con normalidad hasta hace unos meses que dio a conocer que buscaría la presidencia municipal por el Partido del Trabajo, aprovechando una disposición legal que obliga a 11 municipios (entre ellos Yautepec) a presentar sólo candidatas mujeres.

Agustín Alonso Gutiérrez no ocultó su molestia. En redes sociales se dijo traicionado y en privado juró vengarse. Karla se justificó diciendo que lo hizo porque Agustín ya había manifestado su preferencia por Sandra Fernández Gómez, prima de su esposa, a pesar de que ella (Karla) tiene más trayectoria política.

Y efectivamente, el impulso de los Alonso hacia “Sandy” se hizo sin el menor recato. Agustín le comenzó a dar tareas que le permitieran socializar con la gente. Era la organizadora del torneo de futbol, y la que repartía los boletos a la entrada de los espectáculos musicales que acostumbra a hacer el diputado federal.

Uno de esos espectáculos fue precisamente el del 30 de junio, aprovechando que la selección mexicana de futbol jugaría contra Ecuador. Decenas de personas, boleto en mano (obviamente con la foto de Sandra) acudieron a la cancha de usos múltiples del Barrio de Rancho Nuevo para participar en las rifas a las que convocó el diputado federal.

Cuando estaban viendo el partido, se escucharon estruendos que al principio se pensó que serían cuetes, pero segundos después, cuando comenzaron a caer los cuerpos se dieron cuenta que era un ataque armado, y que el objetivo principal era Sandra Fernández. Su marido, Miguel Ángel Tijera, trató de protegerla con su cuerpo y lo logró, ya que ella sólo resultó herida, sin embargo, él si perdió la vida, al igual que una niña de seis años a la que le tocó una bala perdida.

El hecho consternó a la sociedad morelense durante los siguientes días y después ya no se supo nada. Luego la Fiscalía General dio a conocer la captura de tres personas como autores materiales del ataque, y un mes después, la detención de Karla Herrera, como autora intelectual del atentado contra su rival política.

Ayer, una jueza calificó de legal su detención de la síndica, le dictó prisión preventiva oficiosa y fijó para el lunes 24 de agosto, a las 09:00 horas, la continuación de la audiencia en la que resolverá si la vincula a proceso por los delitos de homicidio y feminicidio en grado de tentativa, por lo que podría pasar el resto de su vida en prisión.

HASTA MAÑANA.