
- Encabeza uno de los principales despachos jurídicos de la entidad morelense.
- “Detrás de cada expediente hay una historia humana”, afirma.
Por Jesús Castillo
Considerado como la revelación de la Abogacía en Morelos, Gibran Haro Álvarez, ya lleva casi 20 años litigando en los tribunales penales, civiles, familiares y juzgados de Distrito. Es un ejemplo de superación pues comenzó en un pequeño despacho y actualmente instalaciones adecuadas para atender a sus múltiples clientes.
Es aquí, en la oficina de su firma legal denominada “Asesoría Jurídica Especializada”, donde recibe a CAUCE LEGAL para responder —sin tapujos— a las interrogantes que le hacemos en torno al ámbito legal y la participación de los diferentes protagonistas de la vida pública.
De trato sencillo y amable, Gibran Haro se autodefine como una persona que cree en la familia, en el trabajo, en la preparación constante y en la responsabilidad pública.
Cuenta con Licenciatura en Derecho y Maestría en Derecho Procesal Penal. Asimismo, ha cursado diversos diplomados nacionales e internacionales en materias de Transparencia y Anticorrupción, Derecho Familiar, Amparo y Derecho Penal. En el año 2023 fue galardonado con el Premio Estatal de Abogados “Antonio Díaz Soto y Gama”, reconocimiento que entrega anualmente el Congreso del estado.
Igualmente ha tenido la oportunidad de viajar a diversos países para diferenciar nuestro Derecho y también comparar en lo que estamos bien y que hace falta por mejorar. Ha presentado ponencias en universidades de Colombia, Panamá y Chile, entre otros.
CAUCE LEGAL: Gibran, ¿cómo es que decides ser abogado?
GIBRAN HARO ÁLVAREZ: Decidí ser abogado porque siempre me llamó la atención la justicia del día a día, pero sobre todo porque entendí que muchas personas necesitan a alguien que pueda hablar por ellas cuando no saben cómo hacerlo frente a una autoridad, un juzgado o una institución.
El Derecho me enseñó que defender no significa justificar lo incorrecto, y exigir justicia no significa violentar derechos.
Ser abogado implica equilibrio: firmeza, sensibilidad y respeto al debido proceso.
Con el tiempo confirmé que esta profesión no es solo de leyes, códigos o tribunales; es una profesión de personas. Uno no defiende papeles, defiende historias, familias, patrimonios, libertades, dignidad y futuro.
Como abogado he tenido la oportunidad de estar cerca de personas que enfrentan momentos difíciles: personas acusadas de delitos, víctimas, padres, madres, hermanos, familias, empresarios, ciudadanos, políticos, mujeres violentadas, adultos mayores, jóvenes y personas que muchas veces no saben cómo defender sus derechos.
Eso me ha hecho entender que detrás de cada expediente hay una historia humana, y que el Derecho debe servir para resolver problemas reales de la gente, no para complicarles la vida.
CL: ¿Cuál ha sido tu trayectoria como abogado?
GHA: Mi trayectoria se ha desarrollado principalmente en el ejercicio profesional del Derecho, en la asesoría jurídica, la defensa penal, el combate a la corrupción, el derecho familiar, civil, mercantil, corporativo y el juicio de amparo.
He participado en el gremio jurídico, colaborando con abogados, colegios, asociaciones y espacios de diálogo institucional.
Igualmente he tenido la oportunidad de viajar a diversos países para diferenciar nuestro Derecho y también comparar en lo que estamos bien y que hace falta por mejorar, en algunos de estos países se me ha dado la oportunidad de dar diversas ponencias como en la Universidad de Medellín, Colombia, en Panamá , Chile y otros países que ayudan a tener un panorama más completo del día a día.
También he impulsado temas relacionados con el fortalecimiento del Estado de Derecho, la procuración de justicia, la prevención de abusos de autoridad, la defensa de víctimas y el respeto al debido proceso.
Desde el ámbito profesional he buscado construir puentes entre sociedad organizada e instituciones, especialmente en temas de seguridad, justicia, atención a víctimas, combate a la corrupción, protección patrimonial y mejora de las instituciones públicas.
CL: ¿Cuál es la diferencia entre tu despacho y los demás?
GHA: En Asesoría Jurídica Especializada, vemos cada caso como un reto personal. Cada asunto nos obliga a prepararnos más y actuar con mayor seriedad.
CL: ¿Cuáles son tus aspiraciones a futuro?
GHA: Mis aspiraciones son seguir creciendo profesionalmente, seguir consolidando una trayectoria seria y, sobre todo, seguir sirviendo desde donde me toque estar.
CL: ¿Veremos a Gibran Haro en una boleta electoral?
GHA: Me interesa participar en la vida pública de manera responsable, con ideas, con propuestas y con una visión jurídica que ayude a construir mejores instituciones. Creo que Morelos necesita perfiles que no solo critiquen, sino que también propongan; que no solo señalen errores, sino que ayuden a corregirlos.
Aspiro a seguir aportando en temas de justicia, seguridad, combate a la corrupción, fortalecimiento del Poder Judicial, protección de víctimas, defensa de derechos y modernización legal.
No creo en la política como ambición personal, sino como una herramienta para servir. Si en algún momento la vida pública abre una oportunidad, debe ser con preparación, sensibilidad y responsabilidad social.
CL: ¿Qué opinas de la gobernadora Margarita González Saravia?
GHA: Opino que la gobernadora Margarita González tiene una responsabilidad histórica al ser la primera mujer en gobernar Morelos. Eso representa un cambio importante para la vida pública del estado y también una gran expectativa ciudadana.
Desde mi punto de vista, todo gobierno debe ser acompañado con respeto institucional, pero también con una ciudadanía exigente. A la gobernadora se le debe reconocer lo que se haga bien, pero también se le debe señalar con seriedad aquello que deba corregirse.
Morelos necesita resultados en seguridad, desarrollo económico, transporte, procuración de justicia, salud, atención a mujeres, combate a la corrupción y reconstrucción de la confianza ciudadana.
Mi postura es clara: respeto a la investidura, apertura al diálogo y exigencia de resultados. Ni ataques personales ni aplausos automáticos.
La sociedad necesita una oposición responsable, una ciudadanía participativa y autoridades que escuchen.
CL: ¿Qué opinas del fiscal general Fernando Blumenkron?
GHA: Del Fiscal General considero que tiene una de las responsabilidades más delicadas del estado: procurar justicia con autonomía, técnica jurídica y sensibilidad humana.
La Fiscalía no puede actuar por presión política ni por presión mediática, pero tampoco puede ser indiferente ante el dolor de las víctimas. Debe investigar con objetividad, proteger a las víctimas, respetar derechos humanos y combatir la impunidad.
Es positivo que exista coordinación institucional entre la Fiscalía y el Gobierno del Estado, como se ha informado públicamente en reuniones de trabajo entre la gobernadora y el Fiscal General Fernando Blumenkron Escobar; sin embargo, esa coordinación nunca debe confundirse con subordinación.
La Fiscalía debe colaborar, pero también conservar su autonomía.
Mi opinión es que se debe fortalecer la atención temprana, la investigación científica, los servicios periciales, la respuesta en delitos como amenazas, violencia familiar, feminicidios, despojo, extorsión y corrupción. La justicia no solo debe existir en cifras, debe sentirse en la vida de las personas.
CL: ¿Qué opinas del Poder Judicial?
GHA: El Poder Judicial es fundamental para la paz social. Cuando una persona pierde la confianza en los jueces, pierde la confianza en el Estado.
Considero que hay jueces, magistrados, secretarios y personal judicial con mucha capacidad y vocación. Sería injusto generalizar y decir que todo está mal. Pero también sería irresponsable negar que existen áreas que deben mejorar: tiempos de resolución, transparencia, lenguaje ciudadano, combate a malas prácticas, capacitación y acceso real a la justicia.
El Poder Judicial debe ser independiente, pero también debe ser sensible. La independencia judicial no debe ser pretexto para alejarse de la sociedad, y la presión social no debe ser excusa para resolver fuera de la ley.
Necesitamos un Poder Judicial fuerte, moderno, humano, técnico y cercano a la ciudadanía.
CL: ¿Qué opinas de la Reforma Judicial?
GHA: Creo que toda reforma y más la judicial, debe analizarse con seriedad, no desde la pasión política.
México sí necesita una justicia más cercana, más rápida, más transparente y menos costosa para la ciudadanía. En eso muchas personas estamos de acuerdo. Pero cualquier reforma debe cuidar algo esencial: la independencia judicial.
Una reforma judicial no debe convertirse en una revancha política ni en una herramienta para debilitar contrapesos. Debe servir para mejorar la justicia, profesionalizar a sus integrantes, combatir corrupción, evaluar desempeño y garantizar que quienes resuelvan conflictos tengan preparación, ética e independencia.
El gran reto es encontrar equilibrio: que el Poder Judicial rinda cuentas, pero que no dependa de intereses políticos, económicos o partidistas.
CL: ¿Qué opinas de los actuales diputados locales?
GHA: Considero que los diputados tienen una gran oportunidad y una gran deuda con la sociedad: legislar con responsabilidad, escuchar más y simular menos.
No todo se resuelve creando leyes, pero sí hay temas donde el Congreso puede marcar diferencia. El trabajo legislativo debe dejar de medirse únicamente por cuántas iniciativas se presentan y empezar a medirse por el impacto real que tienen en la vida de las personas.
A los diputados se les debe reconocer cuando impulsan buenas causas, pero también se les debe exigir que no legislen por ocurrencia, por moda o por presión mediática.
Morelos necesita diputados cercanos a la gente, técnicamente preparados y abiertos al diálogo con especialistas, colegios, universidades, víctimas, empresarios y sociedad civil. El Congreso debe ser una casa de representación, no solo de negociación política.
CL: ¿En qué rubros consideras que se requieren reformar o crear leyes?
GHA: Considero que Morelos y México necesitan avanzar en varios rubros prioritarios:
- Seguridad y procuración de justicia. Leyes que fortalezcan la investigación de delitos, la protección a víctimas, la atención inmediata en amenazas, violencia familiar, feminicidios, extorsión, despojo y delitos de alto impacto.
- Combate a la corrupción. Se requieren mecanismos más eficaces para prevenir, investigar y sancionar actos de corrupción. No basta el discurso; deben existir consecuencias reales para quienes usan el poder público en beneficio personal.
- Protección a víctimas. La víctima debe dejar de ser espectadora del proceso penal. Necesita acompañamiento jurídico, psicológico, institucional y humano desde el primer momento.
- Justicia digital y modernización judicial. Debe impulsarse el expediente electrónico, notificaciones digitales, audiencias más eficientes y plataformas que faciliten el acceso a la justicia, especialmente para personas que no pueden trasladarse o pagar procesos largos.
- Protección patrimonial y combate al despojo. En Morelos el tema de los inmuebles, predios, fraudes, invasiones y despojos requiere atención seria. Se deben crear herramientas legales que permitan actuar rápido y proteger la propiedad legítima.
- Derechos de mujeres, niñas, niños y adultos mayores. Se necesitan leyes con enfoque humano y mecanismos que sí funcionen. La protección no debe quedarse en el papel.
- Desarrollo económico y seguridad jurídica empresarial. Los emprendedores, comerciantes y empresarios necesitan reglas claras, trámites menos burocráticos y mayor certeza jurídica para invertir y generar empleo.
- Responsabilidad de servidores públicos. Debe fortalecerse la rendición de cuentas. Quien tiene un cargo público debe entender que administra recursos y confianza de la sociedad.
- Regulación de nuevas tecnologías. La inteligencia artificial, la identidad digital, los delitos digitales, la protección de datos personales y la reputación en redes sociales requieren una agenda legislativa seria y actualizada.
- Fortalecimiento del gremio jurídico y acceso a la justicia. También se deben impulsar reformas que dignifiquen el ejercicio profesional, fortalezcan defensorías públicas y acerquen asesoría legal a quienes más lo necesitan.
En resumen, creo en la política con responsabilidad, en el Derecho con sentido humano y en las instituciones con resultados.
-No se trata de destruir, sino de corregir.
-No se trata de atacar, sino de exigir.
-No se trata de dividir, sino de construir.
Morelos necesita diálogo, firmeza, justicia y visión de futuro. Y desde mi profesión, desde el gremio jurídico y desde cualquier espacio donde pueda servir, mi compromiso será siempre el mismo: defender derechos, combatir abusos, exigir resultados y trabajar por una sociedad más justa.
CL: Finalmente ¿Qué opinas del gremio de los abogados?
GHA: El gremio de los abogados tiene una enorme responsabilidad social. Los abogados no solo litigamos; orientamos, prevenimos conflictos, defendemos derechos, acompañamos víctimas, asesoramos empresas y también podemos contribuir a mejorar leyes e instituciones.
Creo que el gremio debe estar más unido. Muchas veces nos dividimos por intereses personales, políticos o de grupo, cuando deberíamos coincidir en temas fundamentales: respeto al ejercicio profesional, dignificación de la abogacía, capacitación constante, ética, combate a la corrupción y defensa del Estado de Derecho.
También creo que los abogados debemos ser autocríticos. La sociedad necesita abogados preparados, honestos, sensibles y profesionales. No basta saber leyes; hay que tener criterio, prudencia y calidad humana. Un gremio jurídico fuerte puede ayudar mucho a Morelos.
