
Morelos podría convertirse en el primer estado en el que dos futbolistas profesionales —ya retirados— se convierten en presidentes municipales. El primero, Cuauhtémoc Blanco, quien cobró como alcalde de Cuernavaca del 2015 al 2017, y a partir del 2028 Gerardo Flores Zúñiga, quien hasta hace unos años era integrante del equipo profesional Cruz Azul, pero que se convertirá en el próximo edil de su natal Xochitepec, impulsado por el actual alcalde, Gonzalo, de los mismos apellidos.
Y es que la única forma que tiene “Chalo” Flores de dejar a alguien que le cuide las espaldas, y le permita continuar con los jugosos negocios que le ha representado el encabezar un Cabildo, es “heredar” el puesto a su hermano, quien fácilmente ganaría en las urnas.
Ambos son hijos de otro Gerardo Flores, un “hombre de campo” que presidió la tristemente célebre Confederación Nacional Campesina (CNC), bastión rural del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en sus momentos de gloria. Fue diputado local y federal por ese partido, lo que le permitió tener un patrimonio importante que le alcanzó para pagarle a sus hijos una carrera profesional y patrocinarles su gusto por el futbol, aunque sólo “Jerry” se hizo famoso.
Nacido en 1986, fue un 17 de febrero de 2007 que, bajo la tutela de Miguel Herrera, el morelense vio sus primeros minutos en el duelo entre Monterrey y el Necaxa. Pasó también por equipos como Celaya, Zacatepec, Chiapas, Atlas, Toluca y Cruz Azul, siendo este último con el que consolidó su carrera.
Después de 14 años en el máximo circuito, y de un efímero paso por la Selección Mexicana de futbol, el morelense Gerardo Flores Zúñiga puso punto final a su carrera como jugador profesional en febrero del 2021.
Su hermano “Chalo” también jugó profesionalmente. Jugó en Necaxa, Correcaminos, Monterrey, Tigres UANL y en el Lillestrom LSK de Noruega, pero después regresó al terruño donde su familia tiene negocios. La influencia política de su papá hizo que el PRI lo registrara como candidato a diputado local en el 2018, sin lograr el triunfo. En el 2021 lo inscribieron como candidato a presidente municipal y ganó holgadamente, por lo que buscó la reelección en el 2024 y volvió a triunfar en las urnas.
Ahora, imposibilitado para seguir en el cargo por otro periodo más, “Chalo” ya comenzó a “placear” a su hermano “Jerry” con miras a que sea su sucesor. Y tal como ocurrió con Cuauhtémoc Blanco cuando los hermanos Yañez lo contrataron para ser candidato del PSD, al ex jugador del Cruz Azul le va muy bien en los eventos públicos, pues toda la gente quiere tomarse fotos con él.
Y es que Gonzalo Flores no puede dejar inconclusos negocios tan importantes como el desarrollo habitacional de lujo llamado Almanta, ubicado cerca de Santa Fe y que se anuncia como “un proyecto rodeado de 300,000 m² de bosque, río y cascadas que transforma el concepto de comunidad en un paraíso natural. Aquí nace Cluster Atardecer, un conjunto de 187 lotes residenciales que ofrecen no solo tierra, sino un estilo de vida”.
En un municipio con graves problemas de escasez del vital líquido, habría que preguntarse de dónde van a sacar esos miles de litros de agua que necesitarán para las cascadas y el lago. Se dice que los dueños de Almanta son los mismos de Vidanta, amigos del expresidente López Obrador, a los que no se les puede negar nada.
Por ese y otros “negocitos” es que Chalo quiere seguir gobernando a través de su hermano Jerry. Igualito que Agustín Alonso con su hermanito Eder, en Yautepec.
Y ya que hablamos de Agustín Alonso, resulta que el cacique de Yautepec (más de 20 años gobernando ese municipio, ni modo que no sea cacicazgo), está en un embrollo. Con aquello de que los diputados locales negociaron para que 11 municipios, entre ellos Yautepec, fueran reservados para el género femenino en las próximas elecciones, la familia Alonso tendrá que buscar a una mujer que le cuide sus intereses en los próximos años.
En lo particular, nosotros suponíamos que Agustín trataría de guardar las formas y no mandaría —por ejemplo— a su señora esposa, ni a ninguna otra de su familia. Pero resulta que ya todo mundo sabe que quiere continuar su patriarcado a través de Sandy Fernández, que es pariente lejana y empleada suya. Ella es la que se encarga de la organización de la Copa de Futbol “Agustín Alonso”, y ha sido empleada del Ayuntamiento.
Lo malo es que (aseguran los que la han tratado) que la señora no tiene buen trato con la gente, que es déspota y que el electorado no votaría por ella por más que los Alonso se lo pidieran.
Luego, el diputado federal publicó un video (que al parecer ya lo bajó) en el que se dice “decepcionado” de la actual síndica, Karla Herrera, ya que “se destapó” como aspirante a la Alcaldía, pero por el Partido del Trabajo, lo cual Agustín tomó como traición pues él la recomendó para que quedara en la planilla de Don Agustín Alonso padre, y ahora se va “como las chachas”.
Y mientras esto ocurre en los terrenos de los agustines, en el frente contrario la diputada Melissa Montes de Oca va “en caballo de Hacienda” para la candidatura por Morena, superando en carisma a las dos damas antes mencionadas.
Lo mejor que podría hacer Agustín Alonso es un pacto con Melissa para que ambos integren una misma planilla y se dejen de pugnas estériles. Un escenario en el que Melissa vaya por el Partido Morena, y los Alonso manden a su empleada como abanderada del Partido Nueva Alianza, sería “la madre de todas las batallas” y a ninguno de los dos equipos conviene.
Y para completar el tema de los “caciques”, ¿qué pasa en Yecapixtla? Allá les vale cacahuate la paridad de género y la cruzada contra el nepotismo que ha puesto de moda la Cuarta Transformación. Allá son panistas y los que rifan son los Sánchez Zavala, por lo que es muy probable que regrese a la Presidencia Municipal Francisco Sánchez Zavala, para sustituir a su hermano Heladio, y continuar con el cacicazgo que inició hace muchos años Francisco Rafael Sánchez Vargas, mejor conocido como “El cecinas”.
HASTA EL LUNES.