
En las celebraciones del Día del Abogado hubo de todo: desde una escisión entre litigantes de la materia penal, dos celebraciones de igual número de Barras que se disputan la titularidad del nombre, hasta organizaciones que —conscientes de que no tienen agremiados— optaron por no hacer nada y dejar pasar el 12 de julio como cualquier otro día.
¿Se acuerdan de aquella detención de un abogado que hizo el entonces secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Miguel Ángel Urrutia Lozano? A finales de abril, un litigante de nombre Froilán Salazar fue detenido por elementos de la SSPC en un autolavado de la Calzada de los Reyes, donde —según la versión inicial— brindaba asesoría jurídica a un cliente durante un operativo.
Días después de la detención, comenzó a circular un video de aproximadamente seis minutos y medio en el que se observa al abogado sometido contra una pared mientras intervienen policías y personas vestidas de civil. Para el gremio, ese material evidenciaba inconsistencias con el informe policial homologado, particularmente en el momento en que se reporta el aseguramiento de un arma y presuntos narcóticos.
La reacción fue inmediata. En conferencia de prensa en Cuernavaca, un grupo de alrededor de 20 abogados penalistas —entre ellos Cipriano Sotelo, Enrique Paredes, Cristian Fragoso y Gibrán Haro— advirtió que el caso podría encuadrar en prácticas de fabricación de delitos.
“Si esto le pasa a un abogado, ¿qué le puede pasar a un ciudadano? Es un montaje policial”, sostuvo en ese momento Víctor Javier Hernández Vega, quien fue “la voz cantante” de esa conferencia. En los días siguientes, el litigante detenido fue defendido por un equipo de ¡catorce abogados!
Ante la falta de pruebas, Froilán fue dejado en libertad, pero el asunto provocó un parteaguas en el gremio de los penalistas, agrupados hasta ese momento en la Asociación de Abogados Penalistas del Estado de Morelos, fundado por Cipriano Sotelo y que actualmente preside César Ricardo García Bravo. La AAPEM no quiso abanderar el caso de Froilán, y entonces los 14 litigantes decidieron conformar una nueva agrupación.
Por eso es que, el pasado sábado, mientras la Asociación de Abogados Penalistas realizó su desayuno en Los Belenes con el secretario de Gobierno, Edgar Maldonado, como invitado especial; por la tarde otros penalistas tomaban protesta como integrantes de la Asociación de Litigantes Unidos, quedando como presidente Víctor Javier Hernández Vega.
El líder moral de la agrupación, Cipriano Sotelo Salgado, no se guardó nada durante su discurso. Definió así los requisitos para integrar la nueva agrupación: ser abogado titulado; ser litigante en cualquier área del Derecho; y tener valor civil para exigir a la autoridad el cumplimiento del deber sin titubeos. Dijo que “esta es una reunión de abogados, no de funcionarios”.
Y efectivamente, es la primera vez que vemos un evento sin un sólo servidor público. Incluso, el ritual de la toma de protesta la encabezaron Enrique Paredes y Cipriano Sotelo, decanos de los mismos litigantes.
También el sábado, en un restaurante al norte de la ciudad, un pequeño grupo que se hace llamar Barra de Abogados del Estado de Morelos A.C. realizó su desayuno al que asistió supuestamente en representación del Poder Ejecutivo, el director general jurídico de la Secretaría de Gobierno, Armando Hernández del Fabro y algunos funcionarios menores de la Fiscalía del Estado.
Ahí, el contador público y licenciado en Derecho (aunque firma todos los documentos como Dr. HC), Cristhian Velazco Alcocer, no se apenó al mencionar que es la tercera vez que ocupa la presidencia de esa organización. Lo que no dijo es que, en los intervalos, la presidencia ha quedado en manos de su hermano primero y después su hermana, por lo que esa Barra lleva seis años manejada por una misma familia. No fueron más de 80 los asistentes.
Y aunque ambas barras no han querido llevar el conflicto a tribunales para que se defina de una vez por todas cuál es la auténtica, lo cierto es que no hay comparación entre sus eventos. La Barra de Abogados del Estado de Morelos que preside Adela Manzanarez, realizó su tradicional desayuno en el Hotel Villa Bejar ante 400 invitados, entre ellos el secretario de Gobierno, Edgar Maldonado, y el fiscal general, Fernando Blumenkron Escobar.
El discurso de la presidenta de la BAEM estuvo lleno de melancolía, quizás porque es el último, pues en diciembre tendrá que dejar el cargo. “Servirles para mi ha sido sin duda el honor más grande de mi vida profesional; después de 22 años de pertenecer a esta organización a donde he dejado parte de mi vida, mi fuerza y mi corazón”, dijo.
“Entregaré la estafeta a quien democráticamente ustedes decidan. Gracias por el respaldo que me dieron en cada decisión para demostrar que la abogacía en Morelos se ejerce con valentía y con honor. Mi ciclo como presidenta termina, pero mi compromiso como barrista y mi hermandad con cada uno de ustedes será para siempre”. Aplausos de pie.
Claridoso como acostumbra a ser, el ex presidente de la Barra y actual presidente de la Comisión de Honor y Justicia, Miguel Ángel Rosete Flores, mencionó los nombres de los barristas que han ocupado cargos en los más altos niveles, para cerrar con un “esto es lo que caracteriza a nuestra Barra de Abogados”, en alusión a la otra barra.
Por cierto, alguien que nunca faltaba y ayer no estuvo presente: José Luis Urióstegui Salgado, actual presidente municipal de Cuernavaca. Mandó a la síndica Paula Trade en su representación. También se notó la ausencia del presidente del Tribunal Superior de Justicia, Juan Emilio Elizalde.
Hoy continuarán los festejos del Día del Abogado, con el desayuno del casi extinto Consejo Estatal de Abogados, una comida VIP en la residencia oficial, y la develación de una placa del Frente Consultivo de Abogados en el Callejón Jurista, antes callejón del Cubo.
HASTA MAÑANA.