Justicia y gracia o ley a secas

 

La frase “a los amigos, justicia y gracia. A los enemigos, la ley a secas” que se le atribuye a Benito Juárez, sintetiza una de las percepciones más persistentes sobre el ejercicio del poder en México: la aplicación selectiva de la ley. En el caso de la Fiscalía General de la República, esa percepción se vuelve particularmente delicada cuando se trata de investigaciones por delincuencia organizada, un ámbito donde el Estado concentra facultades extraordinarias, acceso privilegiado a inteligencia y una enorme capacidad de presión política y mediática.

En teoría, la autonomía constitucional de la FGR buscaba romper con la vieja lógica de la procuración de justicia subordinada al poder político. Sin embargo, en la práctica, distintos casos han alimentado la idea de que no todas las personas acusadas reciben el mismo trato procesal ni enfrentan la misma intensidad persecutoria. La diferencia parece depender, muchas veces, de su cercanía o distancia con los grupos gobernantes, de su utilidad política o incluso del momento electoral.

No perdamos de vista que quien ocupa actualmente la titularidad de la Fiscalía General de la República es una senadora con licencia que llegó al Congreso Federal bajo las siglas del partido Morena, y que su vocero tiene parentesco con esa familia que hoy conduce los destinos jurídicos y políticos de este país: los Batres.

Ambos, Ernestina Godoy y Ulises Lara se han dedicado a aplicar fielmente esa frase que supuestamente dijo el benemérito de las Américas: toda la estructura de la institución encargada de perseguir los delitos federales, enfocada a resolver los problemas pero siempre con una ventaja para los morenistas.

No olvidemos que cuando Claudia Sheinbaum estaba empecinada en detener al fiscal de Morelos, Uriel Carmona, la entonces fiscal de la ciudad de México, se aventó la puntada de aplicar el Código Penal de la CDMX fuera de su territorio, y mandó a policías de allá (obviamente con todo el apoyo del gobierno federal) para llevarse detenido a Uriel, quien posteriormente logró que la justicia federal (cuando todavía no estaba en poder de la 4T) le otorgara varios amparos que lo mantienen en libertad.

Y qué decir de la ex pareja de la ministra Lenia Batres —sí, el mismo que estuvo de vacaciones unos meses en la delegación Morelos de la FGR— cuando cínicamente llegó a un restaurante de la CDMX donde policías de Chihuahua ya tenían cercado al ex gobernador Corral y sin el menor empacho dijo “sí hay un oficio de colaboración, pero decidimos no colaborar”, y se lo llevó en su camioneta.

En este contexto, es evidente el trato diferenciado a los gobernadores de Sinaloa y Chihuahua, Rubén Rocha Moya y Maru Campos. A pesar de todo lo que se ha publicado en diversos medios de comunicación, el gobierno de Claudia Sheinbaum sigue protegiendo al mandatario con licencia de Sinaloa, en tanto que a la de Chihuahua si pudieran ya la habrían procesado por traición a la patria.

Este fin de semana ambos fueron citados a declarar en la FGR, pero ya verá usted, estimado lector, que mientras a Rocha Moya y sus coacusados les brindará protección para que Estados Unidos no se los lleve, a la panista la harán ver su suerte por haber permitido que elementos de la CIA trabajaran en su estado.

El artículo 111 de la Constitución federal establece que para proceder penalmente contra los diputados y senadores al Congreso de la Unión, los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y otros funcionarios, la Cámara de Diputados declarará por mayoría absoluta de sus miembros presentes en sesión, si ha o no lugar a proceder contra el inculpado, pero que en el caso de ejecutivos de las entidades federativas, “la declaración de procedencia será para el efecto de que se comunique a las Legislaturas Locales, para que en ejercicio de sus atribuciones procedan como corresponda”.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ya ha confirmado ese criterio en diversos casos, sin embargo, era cuando el máximo órgano colegiado todavía no estaba cooptado por la 4T. Hoy, todo puede suceder.

Ahora bien, si aterrizamos este tema en lo local, podemos observar que también hay trato diferenciado para los que pertenecen al partido Morena y para los que militan o militaron en otro instituto político.

Basta con comparar los dos boletines emitidos por la FGR, uno el 20 de mayo, en el que da a conocer que “se ejecutaron cateos otorgados por la autoridad competente, en seis domicilios ubicados en los municipios de Huimilpan, Querétaro, Atlatlahucan y Cuautla, Morelos, donde se dio cumplimiento a las respectivas órdenes de aprehensión en contra de Agustín «N», Irving «N», Arisbel «N», Pablo «N», Horacio «N» y Jonathan «N», a efecto de ser puestos a disposición de la autoridad judicial”.

El otro, con fecha 23 de mayo, en el que se da cuenta de que la Fiscalía General de la República (FGR) “obtuvo prisión preventiva oficiosa en contra de Agustín «N», Irving «N», Pablo «N», Horacio «N» y Jonathan «N», por su posible participación en el ilícito de delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos contra la salud”. En el mismo documento se menciona que todos ellos quedaron internos en el Centro Federal de Readaptación Social número 11 de Sonora.

¿Y Arisbel? ¿Qué pasó con Arisbel? No creemos que la hayan dejado en libertad, pero por lo menos no la mandaron a Sonora.

El propio Omar García Harfuch le brindó la cortesía a Arisbel, al no mencionar que fue candidata de Morena al gobierno municipal de “Atlatlaguacán” (así le dice él) ni que actualmente es consejera de ese partido.

La otra pregunta que nos seguimos haciendo es ¿por qué García Harfuch dio a conocer que el alcalde de Cuautla tiene una orden de aprehensión que todavía no se ejecutaba?

Si analizamos las conferencias de prensa de la SSPC veremos que NUNCA se había dado a conocer una orden de aprehensión pendiente de ejecutar con su nombre completo. O Harfuch estaba segurísimo que sus elementos iban a detener a Jesús Corona y éste se les escapó dejándolos en el peor de los ridículos, o la intención era “quemarlo” a nivel nacional y que él solito optara por dejar el cargo que hoy se disputan los diferentes grupos de poder de Cuautla.

HASTA MAÑANA.