¿Acto de gobierno o de partido?

Como si estuviéramos en los años setenta, ayer se perdió la línea que divide la administración gubernamental y el partido en el poder. Lo que era el PRI-Gobierno simplemente cambió de color y ahora es guinda, pero igualmente se usa la infraestructura oficial para actos del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Ayer estuvimos en el zócalo de Cuernavaca para presenciar lo que se denominó “acto de rendición de cuentas por los dos años del triunfo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo”, “Honestidad, Resultados y Amor a la Patria”, donde la gobernadora Margarita González Saravia expresó el respaldo de las y los morelenses al rumbo de transformación que impulsa la titular del Ejecutivo federal en país.

En los hechos, el evento fue una especie de pasarela para los que aspiran a cargos de elección popular el próximo año por ese partido. Se trataba de ver qué grupo ganaba en la competencia de “acarreo” y ese grupo fue el de Agustín Alonso Gutiérrez, quien personalmente coordinó el traslado de cientos de yautepequenses que se podían identificar por unas gorras de colores fosforescentes que decían “Morena-Yaute”.

Fue él quien logró meter más gente al área techada, atrás de la zona asignada a empleados de gobierno. Hubo un momento en que la gente comenzaba a inquietarse porque la banda del gobierno del estado ya no estaba tocando y todavía faltaban minutos para que comenzara el informe vía remota de la presidenta, entonces Julio César Vernet, maestro de ceremonias oficial, tuvo que recordar sus viejos tiempos de locutor en una estación grupera y optó por organizar porras por municipio. Ahí se evidenció que la mayoría era de Yautepec.

Un contingente que portaba gorras con el nombre de la alcaldesa de Ayala llegó tarde y tuvo que quedarse fuera. Había gente de Jiutepec, pero obviamente que no eran del alcalde Eder Rodríguez, sino de Rafa Reyes, coordinados por su cuñado David Ortiz.

Como mencionamos al principio, ya no supimos dónde quedó la línea entre el acto de gobierno y el del partido, pero también hay una línea todavía más delgada: la de los servidores públicos y los aspirantes a cargos de elección popular. Por ejemplo, pudimos ver a Luis Machuca tomándose fotos con la gente, a unas horas de haber anunciado su renuncia al cargo de responsable de los programas sociales en Morelos.

¿Cuántos de los que ayer vimos en calidad de funcionarios renunciarán hoy al cargo para buscar una posición partidista? En las próximas horas lo sabremos.

Hubo una escena que se nos quedó muy grabada: un señor de avanzada edad que vestía una guayabera color guinda y una gorra del Sindicato de Electricistas, que durante varios minutos estuvo intentando entrar, pero no se lo permitió un hombre joven vestido con pantalones Levis y con tenis Nike, que seguramente era empleado de gobierno. Al señor no le quedó otra que entonar desde atrás de la valla metálica algunos cánticos de Morena.

Esa es la diferencia: mientras unos disfrutan de las mieles del poder, otros que lucharon por quitar al PRIAN del gobierno, siguen siendo usados sólo para que asistan a sus mítines.

¿Es un acto partidista o un acto de gobierno? Le pregunté a un servidor público que asistió al evento. “Pues mitad y mitad”, contestó con franqueza.

Y tenía razón: fue un acto partidista, pero usando el equipo de gobierno, con la participación de todos los funcionarios de confianza. No hubo —debemos de reconocer— la advertencia de represalias para quien faltara, pero son valores entendidos. Lo hizo el PRI durante 70 años, lo copió el PAN durante dos sexenios, y ahora Morena lo está haciendo también.

La política es cíclica: sólo cambian los nombres de los partidos en el poder y los que están fuera de éste.

El discurso de Margarita González Saravia también fue mitad como gobernadora, mitad como militante de Morena.

“Somos gobiernos humanistas que ponemos en el centro el bienestar del pueblo, el pueblo nos dio su confianza y no lo vamos a traicionar”, dijo al iniciar su discurso.

Primero enumeró los programas y las obras que se están realizando con recursos federales. Entre ellos mencionó el Circuito Tierra y Libertad, las rutas de evacuación del volcán Popocatépetl, los proyectos hidroagrícolas para el Distrito de Riego 016, la rehabilitación del Hospital General “Carlos Calero Elorduy” y la construcción del Hospital General IMSS-Bienestar en Jiutepec; así como el nuevo Hospital General de Zona Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

También destacó acciones que su administración desarrolla con recursos estatales, entre ellas Corazón de Mujer, el apoyo a personas con discapacidad, las Caravanas del Pueblo: Territorios de Paz y Buen Vivir, así como el próximo programa de subsidio al transporte para estudiantes, orientados a fortalecer la inclusión y generar mayores oportunidades para la población.

Pero no quiso dejar pasar la oportunidad de echar culpas a los gobiernos anteriores:

“Los gobiernos neoliberales que tanto daño le hicieron a México, están empeñados en regresar, ya tuvieron su oportunidad de gobernar y traicionaron al pueblo de México, no fueron capaces de dejar un legado para beneficio del pueblo, sino beneficiaron a los poderosos como el famoso Fobaproa que seguimos pagando en favor de unos cuantos, o cuando quisieron hacer aquellas reformas estructurales para seguir privatizando los bienes públicos para negocios de grupos privilegiados”.

Y luego vino la queja:

“Quiero decirles que las últimas semanas hemos recibido ataques y embates de la derecha y de aquellos que han ido perdiendo los privilegios, pero estoy acostumbrada a luchar y a resistir porque tengo clara mi convicción de que estoy aquí para servir al pueblo honrada y patrióticamente”.

“Nada nos va a detener para continuar con nuestro camino y hacer de Morelos un lugar seguro y de bienestar para nuestras familias”, concluyó su discurso.

Cabe mencionar que, mientras en otros estados hubo grupos musicales famosos para entretener a la gente, en Morelos el acto fue demasiado austero y parece que el partido tampoco quiso gastar demasiado. Quizás por eso no pudieron reunir ni la mitad de la meta que eran 10 mil personas.

HASTA MAÑANA.