Que cada quien asuma su responsabilidad

Tenemos a la vista el cartel que anunciaba la XLII Fiesta Nacional de la Planta Medicinal, a desarrollarse los días 12, 13 y 14 de septiembre, y del que se derivó el condenable feminicidio de la estudiante española Claudia Tacoronte.  Ahí vienen los logotipos de todas las organizaciones e instituciones que —de una u otra manera— participaron en su planeación. Esperemos que, después de la desgracia que casi provoca un conflicto internacional, cada quien asuma su responsabilidad en los lamentables hechos.

Ahí vienen los logotipos del Gobierno del Estado, de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), del Ayuntamiento de Cuautla, la Regiduría de Servicios Públicos, el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) y un área de la máxima casa de estudios llamada Educación Permanente.

Según su página de Internet, el Instituto Mexicano de Medicinas Tradicionales Tlahuilli A.C. es una organización no gubernamental con más de 40 años de experiencia en la investigación, promoción y capacitación en medicina tradicional y complementaria. “Desde 1984, trabajamos en comunidades rurales y urbanas marginadas, fomentando el uso de los recursos y conocimientos ancestrales en salud”, agrega, y su presidente es Horacio Rojas Alba, de profesión médico, y hermano del exdiputado federal Mario, de los mismos apellidos.

Aquí vale la pena mencionar que en un grupo de Facebook de la UAEM reprochan que los dos antes mencionados son parte de la organización, lo que tendría un significado adicional, pues no hay que olvidar que Mario Rojas Alba participó como “asesor externo” de la Resistencia Estudiantil que mantuvo en paro de labores a la UAEM durante varios meses. Apoyarlo en este evento habría sido una especie de pago por su participación, aunque obviamente él lo negará.

También tenemos a la vista un documento firmado por la regidora de Servicios Públicos Municipales, Igualdad y Equidad de Género y Salud, del municipio de Cuautla, Sandra Balón, dirigido a activistas, académicas y colectivas, invitando al evento ya mencionado en el Tren Escénico de Cuautla.

También, hay otro oficio en el que la regidora solicita al encargado de Despacho de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Cuautla, Emmanuel Nieto Sotelo, que brinde seguridad en dicho evento.
“…de manera particular se solicita atentamente el apoyo para contar con una patrulla de vigilancia permanente en las instalaciones de la Casa de la Cultura durante el turno nocturno, a efecto de reforzar las medidas de seguridad y resguardo de dicho espacio”, dice el documento que tiene sello de recibido el 7 de septiembre del 2026.

“Durante esta celebración se realizarán diversas actividades organizadas por la AC Tlauilli, en coordinación con esta Regiduría y el H. Ayuntamiento Municipal de Cuautla (sic) contando también con la presencia del presidente municipal de Cuautla, C. Salvador Molina Martínez, así como de autoridades municipales”.

Adicionalmente, hay un video en el que la regidora vuelve a hacer la invitación al público en general y habla de que será un magno evento con más de 800 personas provenientes de otros estados e incluso países. “Ya están los hoteles abarrotados”, presume Sandra Balón, quien representa al partido Morena en el Cabildo.

Además de los hoteles, los participantes podrían pernoctar en la Casa de la Cultura de Cuautla, ubicada en una zona alejada de la ciudad y con escasa iluminación. Se desconoce a quién de todos los organizadores se le ocurrió utilizar un inmueble que no cuenta con vigilancia permanente (los miembros del Patronato aseguran que alguna vez hubo un policía, pero que fue retirado desde la administración de Rodrigo Arredondo).

Hay información no confirmada de que —“después del niño ahogado”— personal del Ayuntamiento fue a cambiar luminarias para que la zona no estuviera tan oscura.

Fue precisamente esa falta de iluminación, y el error de Claudia de salirse a fumar a la calle, lo que ocasionó que el mozalbete apodado “El Trompas” viera la oportunidad de repetir lo que ha venido haciendo toda su vida: robar.

No se sabe qué fue lo que ocasionó la ira del asaltante (seguramente iba bajo los efectos de alguna droga) como para que le enterrara el cuchillo a la joven, algo que nunca había hecho. Es decir, Francisco Javier N es ratero consuetudinario, no homicida, o al menos no se le conocen antecedentes de ese delito.

Afortunadamente ayer a las 18 horas fue detenido este sujeto que nunca se imaginó que esa jovencita a la que vio fácil de asaltar sería su entrada a la cárcel donde pasará el resto de su inútil vida. Todavía no se saben las circunstancias específicas en que fue capturado, pues según el boletín oficial participaron todas las corporaciones federales y estatales.

Y durante la conferencia de prensa que ofreció la gobernadora Margarita González Saravia, el fiscal Fernando Blumenkron y el secretario de Seguridad, José Luis Bucio Quiroz, éste último tuvo la oportunidad de aclarar que no hubo respuesta tardía, pues asegura que fueron siete minutos los que tardó la patrulla de la Policía Estatal en arribar a la Casa de la Cultura de Cuautla.

El general no quiso echar de cabeza a las autoridades municipales, sólo admitió que no había una patrulla en forma permanente en ese lugar donde estaban pernoctando los participantes del evento de herbolaria.

El fiscal explicó que faltan varios detalles por aclarar para estar en condiciones de presentar una carpeta de investigación sólida que no deje resquicios para que el presunto responsable evada a la justicia, por ejemplo, se tiene que localizar el teléfono de la víctima, así como el arma utilizada para cometer el atroz feminicidio.

No se puede devolver la vida a Claudia, pero por lo menos su familia, su casa de estudios y su país, sabrán que el responsable está detenido y seguramente se le aplicará todo el peso de la ley.

Hoy estarán en Morelos los familiares de Claudia Tacoronte y el cónsul de España, a quien seguramente la gobernadora ofrecerá disculpas por no haber sido capaz de garantizar la seguridad de la estudiante durante su estancia en Morelos.

Y si la autoridad estatal admite la responsabilidad institucional que le corresponde, la rectora Viridiana León Hernández y el presidente municipal de Cuautla, Salvador Molina; la regidora Sandra Balón y los hermanos Rojas Alba deben hacer lo propio.

HASTA EL LUNES.