Cómo devastar Tepoztlán en 13 años: la historia de Los Cuevas

El 24 de agosto de 1995 será recordado como el día que partió la historia de Tepoztlán en un antes y un después. Aquella noche, tepoztecos y avecindados tomaron el Palacio Municipal, instalaron barricadas y llamaron a asamblea para cambiar no sólo al alcalde en funciones, (Alejandro Morales), sino también al Comisariado de Bienes Comunales (Abraham López), ambos por asamblea comunitaria.

La inconformidad popular había sido generada al conocerse que tanto la autoridad municipal como el núcleo agrario habían autorizado la construcción de un Campo de Golf en terrenos comunales. El desenlace ya es del dominio público: el proyecto fue cancelado, el gobernador Jorge Carrillo Olea fue obligado a dimitir y del grupo de comuneros que traicionó al pueblo no quedó nadie.

Sin embargo, con el paso de los años, la defensa de sus tierras fue el pretexto perfecto para que una familia se apoderara del Comisariado de Bienes Comunales por más de una década. En 2018, 19 años después de la primera denuncia contra el proyecto del club de golf, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó restituir las tierras que habían sido vendidas al grupo KS.

Siendo gobernador Graco Ramírez (casualmente antagónico de Carrillo Olea), en 2013 se llevó a cabo el proceso de elección de la Mesa Directiva del Comisariado de Bienes Comunales; sin embargo, a decir de las personas que estuvieron presentes, la asamblea estuvo totalmente amañada.

Por principio de cuentas, el auditorio municipal en el que se llevó a cabo la asamblea estaba rodeada de granaderos enviados por Graco, quien estaba interesado en que se aprobara el proyecto de ampliación de la autopista La Pera-Cuautla. Con la ayuda de “acarreados” que no tenían la calidad de comuneros, la votación favoreció a Félix Cuevas Medina.

Y la familia Cuevas nunca más soltó el poder. De 2013 hasta el año pasado en que un grupo mayoritario desconoció al Comisariado, los presidentes fueron de esa familia: Clemente Cuevas, Lucio Cuevas, Félix Cuevas, Miguel Ángel Cuevas.

Pero el máximo líder es don Félix Cuevas. Bajo su apariencia de hombre de campo, humilde y de bajo perfil, se esconde un personaje siniestro capaz de vender hasta el último metro de los bienes comunales de Tepoztlán.

Con la ayuda de sus abogados, Félix Cuevas ha manejado la oficina de Bienes Comunales como una agencia inmobiliaria donde la tierra tiene un precio definido: 550 dólares el metro.

Esa es la tarifa que aparece en los anuncios de Facebook Market, donde hasta hace unos meses aparecía un teléfono que corresponde a uno de los hijos de Don Félix.

Pero la venta de terrenos no es lo único que han hecho los Cuevas desde hace 13 años. Algunos tepoztecos se han atrevido a presentar denuncias ante las instancias correspondientes.

Estas denuncias van desde la emisión de constancias en zonas prohibidas dentro del parque nacional El Tepozteco y el Corredor Biológico Chichinautzin, hasta la realización de actos ilegales, como modificar a conveniencia el padrón de comuneros, ya sea inflándolo o depurándolo, con el fin de mantener el control de la situación agraria en el municipio.

Para octubre de 2022, las y los comuneros convocaron a una asamblea para elegir a una nueva representación, sin embargo, el grupo de los Cuevas volvió a ganar. Algunos comuneros comentaron que en la “asamblea hubo truco”, pues “vinieron personas de no sé dónde a decir que eran comuneros que ni están registrados en el RAN (Registro Agrario Nacional), por ahí hay gente que todavía ni hereda tierra porque el abuelito no se ha muerto y fueron a la asamblea”, según publicó la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo en su página www.biodiversidadla.org

En el mes de octubre de 2025, el Tribunal Unitario Agrario del distrito 18 ordenó una suspensión de la elección de bienes comunales en Tepoztlán luego de detectar al menos 371 irregularidades en el padrón oficial de comuneros.

“También había personas que ya habían fallecido y otras que todavía son menores de edad en su lista de comuneros… no es justo que ellos (los Cuevas) tengan el control del comisariado, no son legales”, comentó una mujer comunera, quien consideró que es necesario recobrar el control sobre el territorio comunal, principalmente por el tema de los recursos naturales.

Otra habitante, nieta de tepoztecos, comentó que sus abuelos y su padre le han contado cómo ha cambiado Tepoztlán a raíz del actuar irregular de las autoridades agrarias: “Me contaban que antes el río de Atongo siempre tenía agua todo el año y ahora sólo en temporada de lluvias. ¿Qué hay alrededor de él? fraccionamientos, grandes hoteles, casas enormes con albercas y pozos de agua (ilegales) que nos quitan el agua del pueblo”, dice un reportaje firmado por Sofía Huerta.

Cabe mencionar que hasta el momento el Comisariado de Bienes Comunales de Tepoztlán está acéfalo, pues según las autoridades agrarias todavía no están dadas las condiciones para que se realice la asamblea de donde surgirá la nueva Mesa Directiva.

Las denuncias en contra de la familia Cuevas permanecen en los cajones de las Fiscalías, en espera de que alguien se atreva a investigar a fondo cuál fue el daño patrimonial que causó durante todos estos años que tuvieron el control casi absoluto de la oficina de Bienes Comunales.

Y una pregunta que surge a raíz del último informe de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, en el que se dio cuenta de que la superficie afectada por incendios forestales disminuyó de 10 mil 172.7 hectáreas registradas en 2025 a mil 633.88 hectáreas durante este año, en su mayoría en territorio de Tepoztlán.

¿Cuántos de estos incendios habrán sido provocados por enviados de Félix Cuevas para limpiar terrenos que más tarde serían vendidos a particulares?

HASTA MAÑANA.