Jesús Rosales, “El Benjamín” de la carrera por Cuernavaca

Cuando a mediados del mes de mayo ocho aspirantes a la presidencia municipal de Cuernavaca fueron citados a la residencia oficial a una reunión con la gobernadora Margarita González Saravia, se sorprendieron al ver que ahí estaba el entonces responsable del programa Hábitat en Morelos, Jesús Tlacaelel Rosales Puebla.

El senador Víctor Mercado Salgado, las diputadas federales Meggie Salgado y Sandra Anaya, y los diputados federales Juan Ángel Flores y Agustín Alonso, así como los exservidores públicos Luis Machuca, Javier Bolaños y Alejandra Flores, fueron llegando uno a uno y colocándose frente a la mesa que presidiría la gobernadora, y seguramente todos pensaban ¿qué hace Jesús Tlacaelel aquí?

Obviamente no se trataba de ningún “colado”, el joven de 32 años había sido convocado por la mandataria a través del jefe de la Oficina de la Gubernatura, quien también estaba presente. Se sabe que otro joven, Irving Morales, que también había expresado su intención de buscar la presidencia municipal de Cuernavaca, no estuvo en la lista de selectos invitados y en represalia anunció su salida de Morena para irse al Partido Verde.

Tampoco Edgar Maldonado, quien hace algunos meses jugó con la idea de sumar a su trayectoria de consejero jurídico, fiscal general y secretario de Gobierno, el puesto de alcalde de la ciudad capital. “Donde usted considere que le sirvo mejor”, le habría dicho a Margarita, y se decidió que continuara al frente de la política interna del estado.

En esa reunión de los nueve aspirantes con la gobernadora y el jefe de la Oficina de la Gubernatura hubo un llamado a tratar de conservar la unidad al interior del partido Morena, pues por tratar de ganar la candidatura terminan desprestigiándose entre todos, además de que serán las encuestas las que definirán quién cuenta con el mejor perfil.

También, se comentó sobre la posibilidad de que todas y todos los que ocupan diputaciones federales reciban la oportunidad de buscar la reelección, ya que la nueva legislación entra en vigor hasta el 2030, similar a lo que ocurrió en la elección intermedia del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, lo que evitó que hubiera pugnas al interior del instituto político.

Algunos aspirantes hicieron notar que el Partido Acción Nacional está recurriendo a prácticas de clientelismo para reunir votantes. Dieron un ejemplo: en Alumbrado Público no liberan una luminaria si el solicitante no entrega una copia de su credencial de elector. El director del área es el esposo de una regidora panista.

Todos coincidieron: Daniel Terrazas es el adversario por vencer, por lo que Morena debe mandar a su mejor candidata o candidato.

La gobernadora propuso una encuesta interna antes de la que hará el Comité Ejecutivo Nacional de Morena. Pidió opiniones; todos hablaron menos Meggie Salgado y Víctor Mercado.

La reunión concluyó con abrazos y besos como si fueran una gran familia, aunque después comenzarían los ataques con inteligencia artificial contra ellas y ellos.

Nos cuentan que el primero en llegar y el último en retirarse fue precisamente el más joven de los aspirantes, Jesús Tlacaelel Rosales Puebla.

Irónicamente, es el único que siempre ha estado en Morena. No viene del PAN, ni del PRI ni del PRD, tampoco de Nueva Alianza ni Movimiento Ciudadano. De hecho, a él le tocó recibir todas las afiliaciones cuando se les exigió a los candidatos externos conformar sus comités seccionales antes del 2018. Siempre ha estado en el mismo partido.

Jesús Tlacaelel es hijo de abogados (Ramón Rosales y Xochiquetzali Puebla) y nieto del reconocido profesor Pedro Puebla Cardoso. Estudió Ciencias Políticas en Puebla porque no había escuelas que impartieran esa carrera. Fue dirigente estudiantil de la Ibero de Puebla, y después hizo su servicio social en el Senado de la República con Rabindranath Salazar Solorio.

De acuerdo con su semblanza, fue Premio Estatal de la Juventud, director municipal de la Juventud durante el periodo de Antonio Villalobos y regidor del Ayuntamiento de Cuernavaca. Estuvo en campaña con Margarita González Saravia y Javier García Chávez, por lo que, al ganar la Gubernatura lo invitaron a ser el responsable de los programas de Vivienda en Morelos.

Después de cumplir con todos los encargos de la presidenta Sheinbaum para la entrega de las viviendas del Bienestar en nuestra entidad, el pasado 31 de julio presentó su renuncia al cargo de coordinador del programa Hábitat, para dedicarse de lleno a buscar la candidatura de Morena a la presidencia municipal de Cuernavaca.

Es, futbolísticamente hablando, “el Benjamín” de la carrera por la presidencia municipal, o —para estar más ad hoc con el reciente mundial— es el Gilberto Mora de la política en Morelos.

Por cierto, trascendió que ayer se volvió a reunir la gobernadora con algunos aspirantes a la Alcaldía de Cuernavaca, pero no fueron convocados Machuca, Rosales ni Alejandra Flores. Después se supo que la invitación fue sólo para legisladores federales, lo que tranquilizó a los antes mencionados, pues uno de los acuerdos era que habría “piso parejo” para tod@s.

HASTA MAÑANA.