La noche triste de Rancho Nuevo

La noche del 30 de junio quedará en la memoria de los yautepequenses como una de las más trágicas de su historia. Los rostros de alegría por ver triunfar a la selección mexicana de futbol se transformaron en terror cuando se dieron cuenta que los estruendos que se escuchaban no eran cuetes, sino balazos. Todo fue un caos en la cancha de usos múltiples del Barrio de Rancho Nuevo, y los gritos de euforia se convirtieron en llanto.

La cancha techada de usos múltiples se había convertido en un improvisado punto de encuentro. Había familias, jóvenes, niños y adultos que seguían el partido mientras comentaban las jugadas, celebraban los goles y esperaban el desenlace del encuentro entre México y Ecuador. Entre los asistentes estaba Sandra Fernández Gómez, quien había participado en la organización de la convivencia.

La tranquilidad se rompió alrededor de las nueve de la noche. De manera repentina, hombres armados llegaron hasta el lugar y comenzaron a disparar contra quienes se encontraban reunidos. Los asistentes apenas tuvieron tiempo de comprender lo que estaba sucediendo. El grito de gol fue sustituido por los gritos de miedo; quienes estaban sentados corrieron para buscar refugio y otros se arrojaron al suelo intentando esquivar las balas.

En cuestión de segundos, la cancha dejó de ser un sitio de convivencia para convertirse en una zona de muerte. Sandra Fernández recibió un disparo y perdió el conocimiento. A su lado se encontraba su esposo, Miguel Ángel Tijera, colaborador cercano del diputado federal Agustín Alonso Gutiérrez. Tijera murió durante la agresión. También perdieron la vida una mujer adulta y una menor de edad.

Agustín Alonso Gutiérrez en ese momento se encontraba en su balneario, el San Agustín, junto a su padre, Don Agustín Alonso Mendoza, y el actual presidente municipal, Eder Alonso Gutiérrez. Entre los tres llevan más de 20 años con el control del Ayuntamiento, y quieren más.

Por eso es por lo que, abiertamente están candidateando a la prima de la esposa de Agustín, Sandra Fernández, ya que una disposición legislativa exige que el próximo Ayuntamiento quede en manos de una mujer (al menos en el papel).

La investigación de la Fiscalía General del Estado comenzó a reconstruir lo ocurrido. Se revisaron testimonios, cámaras de seguridad e indicios encontrados en la escena. Y mientras las autoridades intentaban establecer el móvil, Sandra Fernández sobrevivía al ataque.

Días después, cuando pudo hablar, su testimonio aportó un elemento que cambiaría la dimensión del caso. Fernández sostuvo que los hombres armados habrían llegado con la intención de asesinarla. Ella había sobrevivido, pero su esposo no.

Un “influencer” cercano a los agustines escribió en su cuenta de Facebook que el día del atentado la síndica municipal se veía muy nerviosa, y que estaba atenta a su teléfono celular.

El caso comenzó a avanzar durante julio. La Fiscalía anunció la detención de tres personas presuntamente relacionadas con la agresión: América Alejandra “N”, Eugenio “N” y Ulises “N”. Durante los operativos fueron asegurados un vehículo, un arma corta, cartuchos, un cargador y diversas dosis de droga.

Posteriormente, los tres fueron vinculados a proceso y quedaron sujetos a prisión preventiva. El expediente, sin embargo, todavía tenía preguntas por responder. Sobre todo una: ¿quién había ordenado el ataque y por qué?

Esa fue la pregunta que daba vueltas en la cabeza del diputado federal, sobre todo porque todo indicaba que quien estaba detrás del atentado era Karla Herrera, a quien él le había dado la oportunidad de que se integrara a la planilla de su papá, y que gracias a eso ella ostentaba el segundo cargo más importante del Ayuntamiento.

Agustín Alonso Gutiérrez no ocultó su enojo cuando se enteró de que Karla Herrera ya se había comprometido con el Partido del Trabajo para ser su candidata, es decir, iba a competir contra Sandra, en una evidente traición, máxime que los Alonso siempre han llevado muy buena relación con los Herrera. Hay una foto en el muro de Facebook de Agustín que así lo demuestra, pues sale el diputado y un hombre de sombrero. “Gracias a mi amigo cuate Herrera que me acompaña en las buenas, malas y peores”, dice el post.

Pero el 18 de agosto los yautepequenses se despertaron con una noticia que no podían creer: la síndica Karla Herrera Castañeda había sido detenida acusada de la autoría intelectual del intento de feminicidio de Sandra Fernández.

Karla fue presentada ante la Jueza Alma Patricia Salas Ruiz, quien en todo momento se notó que no cree en la culpabilidad de la mujer. Incluso, ordenó a la Fiscalía del Estado que no difundiera información sobre lo ocurrido en la audiencia, pues debe prevalecer ante todo la presunción de inocencia.

Durante la audiencia, la jueza reconoció que no existe una persona testigo ni un dato de prueba directo que señale que Karla Herrera ordenó o participó personalmente en el ataque ocurrido el 30 de junio en Rancho Nuevo, pero la ley establece que basta con indicios para dictar la vinculación a proceso, y ya será en el juicio donde se determine su culpabilidad o inocencia.

Esos indicios son:

Una persona declaró haber visto a Karla Herrera reunida con Eugenio M. N., uno de los tres hombres que previamente fueron vinculados a proceso como presuntos participantes materiales en el ataque. Ese encuentro habría ocurrido días antes del 30 de junio.

Durante la investigación fueron asegurados tres teléfonos celulares. La Fiscalía presentó un análisis de la información contenida en esos aparatos. En uno de ellos fueron localizadas conversaciones aparentemente relacionadas temporalmente con el ataque. En esos mensajes se hablaba de una «acción delicada», se solicitaba que ésta fuera grabada y aparecía una referencia a una persona llamada «Karla».

Otro dato presentado fue el aseguramiento de un arma calibre 9 milímetros a Eugenio M. N., uno de los imputados por el ataque. El dictamen de balística expuesto durante la audiencia habría establecido una relación entre esa arma y casquillos encontrados en el lugar de los hechos, más no la responsabilidad de Karla en el intento de feminicidio.

En la imputación del Ministerio Público se sostuvo que una camioneta blanca llegó al lugar después de los primeros disparos y que desde ella otra persona efectuó disparos con un arma larga. También se señaló que América Alejandra «N» habría indicado a los agresores dónde se encontraba Miguel Ángel Tijera.

Un dato importante: en Yautepec nadie cree que Karla haya sido capaz de mandar matar a su inminente contrincante política, pues la candidata a vencer se llama Melissa Montes de Oca, y difícilmente el papel de “sobreviviente” le daría el triunfo a la pariente de los Alonso.

HASTA EL LUNES.