Nadie extrañará a Mirsa Maldonado

Ayer, en una conferencia de prensa “sólo para los amigos”, Mirsa Berenice Suárez Maldonado anunció su separación del cargo como presidenta del Comité Ejecutivo Estatal del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Fueron un año y diez meses de un desempeño gris en el que nunca pudo asumir un liderazgo real, lo que se vio reflejado en las estadísticas del partido a nivel nacional y en los niveles de aceptación de la presidenta.

Cabe recordar que fue un 16 de noviembre de 2024 cuando por unanimidad los consejeros de Morena eligieron a la entonces directora general del Sistema DIF Estatal, Mirsa Berenice Suárez Maldonado, como presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena; a la entonces directora de la Defensoría Pública de Morelos, Paola Cruz Torres, como secretaria de Finanzas; y a Noemí Anaya Villegas —hermana de la diputada federal Sandra, de los mismos apellidos— como secretaria de Organización.

En ese momento la jojutlense contaba con el apoyo incondicional de Juan Ángel Flores Bustamante y el secretario de Desarrollo Sustentable, Alan Dupré, e incluso de la gobernadora Margarita González Saravia. Sin embargo, muy pronto “sacó el cobre” y echó por la borda esa confianza que le dispensaron los consejeros del partido guinda.

La otrora provinciana comenzó a cambiar su nivel de vida, se compró ropa de marca y calzado que en su vida hubiera podido comprar (pero se ponía sus jeans y unas blusas de tianguis cuando venía Luisa María Alcalde).

Pero eso no fue lo peor. Los reportes periodísticos y publicaciones en redes sociales de mayo de 2026 señalan que Mirsa Suárez Maldonado se convirtió en blanco de críticas tras difundirse imágenes de sus vacaciones personales en pareja por Europa (destacando destinos como Madrid, España) y Cuba. Se dice que quien aparece en las fotos no es su esposo, cosa que no nos interesa pues es su vida personal.

Lo que resulta criticable es que haya descuidado su encargo como responsable de la conducción del instituto político de donde emergió la actual presidenta de la República y la gobernadora del estado. Y ese descuido se refleja en las cifras del partido, que muestra un estancamiento en los niveles de credencialización de los nuevos militantes.

La prestigiada encuestadora Mitofsky midió el nivel de aprobación de la presidenta Claudia Sheinbaum en los 32 estados de la República, y Morelos ocupó el segundo lugar, ¡pero de atrás para adelante!

A la pregunta ¿está de acuerdo con la forma en que está trabajando la presidenta?, el 48.4 por ciento de los morelenses contestó afirmativamente. El último lugar lo ocupó Sinaloa con el 45.1 por ciento y el primero el estado de Hidalgo, con el 82.3 por ciento de aceptación.

Eso significa que algo está haciendo mal la dirigencia estatal del partido. Por eso es que, cada vez más y con mayor frecuencia, los morenistas se preguntaban por qué seguía como presidenta Mirsa Berenice si no representa los principios de la Cuarta Transformación.

Además, en los últimos meses dedicaba gran parte de su tiempo (y suponemos que también el dinero), a su campaña en busca de la presidencia municipal de Jojutla, donde ya fue regidora. Al parecer, la instrucción de arriba fue que simplemente no la tomaran en cuenta.

De hecho, en ninguna de las reuniones entre aspirantes a la candidatura morenista a la presidencia municipal de Cuernavaca fue convocada la dirigente estatal, conscientes de que Mirsa “no ata ni desata” y sólo vive para sus gustos personales y su sueño de ser alcaldesa de su pueblo natal.

Ayer, en conferencia de prensa selectiva (no invitaron a todos los medios de comunicación), Mirsa Berenice Suárez Maldonado “presentó formalmente su separación de la Presidencia del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Morelos, cargo que desempeñó durante aproximadamente año y medio, tras haber sido electa por unanimidad como la primera mujer en encabezar al partido en la entidad”.

En el boletín de despedida su equipo de Comunicación destacó que “durante su gestión, Morena Morelos fortaleció su estructura territorial y organización interna, alcanzando cerca de 200 mil afiliadas y afiliados, 955 comités seccionales y 36 consejeros municipales, además de contar con nuevas instalaciones partidistas y poner en marcha acciones como el Lunes de Atención Ciudadana, así como el fortalecimiento de las asambleas distritales y municipales”.

Suárez Maldonado explicó que su decisión responde a un principio de congruencia con las reglas internas del movimiento y al llamado de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y de la dirigencia nacional de Morena, respecto a que quienes tengan una aspiración dentro de los procesos internos deben separarse de las responsabilidades partidistas que ocupan.

“No se puede dirigir un partido y aspirar dentro de él. Quien decide competir lo hace sin cargo y sin ventaja”, señaló. La exdirigente estatal manifestó públicamente su aspiración de servir a Jojutla, municipio del que es originaria y donde, dijo, conoce de cerca las necesidades y las fortalezas de su comunidad.

“Jojutla es mi casa. Ahí crecí, ahí está mi gente y ahí entendí para qué sirve la política”, expresó.

Suárez Maldonado aclaró que actualmente no existen candidaturas definidas ni respaldos anticipados, por lo que será Morena, a través de sus mecanismos internos y conforme a la convocatoria correspondiente, quien determine quién encabece cada proyecto, observando en todo momento las disposiciones de paridad aplicables.

A partir de su separación, Martha Patricia García Garnica, quien se desempeñaba como secretaria general del Comité Ejecutivo Estatal, asumió como secretaria general en funciones de presidenta de Morena Morelos, dando continuidad a los trabajos del partido en la entidad.

García Garnica es hermana de Araceli, la esposa del expresidente municipal de Cuautla, Rodrigo Arredondo, y aspirante al mismo cargo para las elecciones de junio del próximo año. Esperemos que la secretaria en funciones de presidenta no vaya a inclinarse por su hermana para que su cuñado recupere el control del Ayuntamiento de la heroica.

Por cierto que la salida de Mirsa Berenice obliga a la actual tesorera, Paola Cruz Torres, a hacer lo mismo, para que no haya “dados cargados” en la competencia por la alcaldía de Cuautla.

HASTA MAÑANA.