
No es que extrañemos los tiempos del PRI cuando las manifestaciones populares eran “contenidas” a macanazos por policías uniformados y algunos más encubiertos, pero les aseguramos que mucha gente que ayer llegó tarde a su trabajo, a una cita médica o se quedó sin hacer un trámite en el Palacio de Gobierno, pensó —sin externarlo— que ojalá volvieran esos gobiernos calificados como represores para meter en cintura a varios grupos con intereses muy particulares que se están aprovechando de la nobleza de la primera gobernadora de Morelos.
La verdad es que sí nos duele ver cómo jovencitas mujeres con el rostro cubierto como delincuentes, se dieron a la tarea de romper cada una de las ventanas del Palacio de Gobierno, pintarrajear las paredes y quemar colchones en la Plaza de Armas. Reponer todo eso cuesta, y sale necesariamente de nuestros bolsillos a través de los impuestos.
Estamos de acuerdo en que cada ocho de marzo las feministas causen destrozos si con eso sacan su rabia y lo hacen en protesta por los asesinatos de mujeres. Sin embargo, ¿sabe usted qué pedían los transportistas que bloquearon ayer las principales entradas de la ciudad y las estudiantes de Amilcingo que vandalizaron los edificios públicos?
En el caso de la Normal Rural de Amilcingo, es un conflicto que involucra a maestros y alumnas (la escuela es sólo para mujeres). Cristina Quiroz Vergara, quien se desempeñaba como encargada de despacho de la dirección de la Normal, dejó el cargo después de que una parte de trabajadores académicos y administrativos exigieran su salida.
En su lugar fue designada Ana Cecilia Ocampo Avilés, nombramiento que fue rechazado por las normalistas, quienes sostienen que no fueron tomadas en cuenta y reclaman transparencia en el proceso de designación.
Las estudiantes de Amilcingo han recibido además el respaldo de integrantes de otras normales rurales del país, agrupados en la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México. Es del dominio público que las Normales Rurales —como la de Ayotzinapa— son semilleros de simpatizantes de movimientos guerrilleros.
Para ellos, es normal secuestrar camiones, asaltar camionetas repartidoras de refrescos y frituras, bloquear carreteras y, como ayer, vandalizar edificios públicos.
El motivo: que el gobierno les canceló una reunión. De nada sirvió que servidores públicos les dieran explicaciones sobre la necesidad de reagendar la mesa de trabajo. Las muchachitas no se conformaron con romper los vidrios de la planta baja (que ya ni deberían ponerlos, cada 8 de marzo los rompen), sino que escalaron la pared hasta alcanzar las de más arriba e incendiaron colchones para llamar la atención.
Antes de que ellas llegaran un grupo de transportistas ya había bloqueado las principales entradas a la ciudad y un contingente se adelantó al Palacio de Gobierno, al que simbólicamente clausuraron.
Al frente venía un sujeto de barba y sombrero armado con un megáfono con el que arengaba a la gente, mismo que salió corriendo en cuanto vio llegar a las muchachitas armadas con palos y piedras. En sus redes sociales aparece como Pablo Barrera Díaz, coordinador de afiliación del PT en Jiutepec.
Junto con él venía un viejo conocido de los partidos políticos en Morelos de nombre Alfonso Barrera Urióstegui, quien se proyectó ante las cámaras como lo que es: un mercenario de la política.
“Todo Cuernavaca se va a bloquear y yo espero que ya esté bloqueado porque esa es la instrucción que traigo”, dijo a los reporteros.
Luego, reconoció que atrás de su movimiento hay un partido que lo contrató para hacer su “show”.
—Esta es una protesta ciudadana, y respaldada —sí— por un partido que nos abrió las puertas y nos está permitiendo…
—A qué partido se refiere— interrumpió un reportero.
—En su momento ustedes lo van a ver— sonrió divertido.
Para saber quién es Alfonso Barrera Urióstegui basta hurgar en los expedientes electorales y en la hemeroteca digital. Ahí encontraremos repetidamente su nombre como integrante de varios partidos con los que ha intentado llegar infructuosamente al poder.
2006: candidato propietario del PRI a diputado local por el III Distrito de Cuernavaca; documentación posterior también lo identifica como operador electoral del PRI y de la coalición Alianza por México. 2009; consta una acreditación del Instituto de Capacitación y Desarrollo Político del PRI, fechada el 30 de enero de ese año, presentada posteriormente como parte de su expediente político.
2012: busca nuevamente la candidatura priista a diputado local por el III Distrito; impugna ante tribunales la designación de Guillermina Sánchez Cortés y pierde finalmente la controversia. 2014: aparece como delegado financiero de la zona centro del país de una organización denominada Sociedad de Fondos Múltiples/SOFON, mediante la cual asegura tener acceso a millones de pesos para proyectos productivos.
2014-2015: busca la candidatura del PRI a la presidencia municipal de Cuernavaca; el proceso interno termina en confrontación y en denuncias periodísticas relacionadas con agresiones a reporteros. 2015: cambia de partido y se convierte en candidato de Morena a diputado federal por el Distrito 1 de Morelos.
2015: participa después en acciones de excandidatos contra diputados locales ante la Fepade. 2020-2021: aparece como representante de Talleres México Vive y participa en movilizaciones vinculadas con demandas de obras y otros compromisos gubernamentales.
2021: milita en el Partido Más, Más Apoyo Social; aparece como vocero y como secretario de Asuntos Laborales y Conflictos de ese partido. 2026: aparece nuevamente en la política estatal, ahora como uno de los dirigentes de Talleres México Vive (que supuestamente aglutina a 5 mil personas) que formalizan la incorporación de la organización al Partido del Trabajo que dirige la diputada Tania Valentina Rodríguez.
A nadie le queda duda que lo de ayer fue una “demostración de músculo” por parte de ese instituto político, y tiene que ver con una declaración que hizo a nivel nacional el coordinador del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval:
“Dicen que el PT solo no gana ni una gubernatura, pero sí nos da para hacer perder (a Morena) hasta 12 gubernaturas”, declaró sin pudor alguno.
HASTA MAÑANA.