
En su primera conferencia de prensa, la secretaria general en funciones de presidenta del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Morelos, Martha Patricia García Garnica hizo el ridículo al no ser capaz de contestar por sí misma a los cuestionamientos de la prensa en torno a su relación con el Partido del Trabajo (PT) tras el “secuestro” de trabajadores del Palacio de Gobierno y bloqueo en la autopista del Sol, el pasado miércoles.
El problema no estuvo en la lectura del comunicado. De corridito y con buena dicción, la señora García Garnica dejó en claro que las demandas ciudadanas deben ser escuchadas y atendidas, siempre que respondan a necesidades reales de la población y no estén influenciadas por intereses políticos ajenos a las causas sociales.
Asimismo, destacó que la gobernadora Margarita González Saravia ha mantenido una disposición permanente al diálogo institucional, privilegiando la escucha y la atención a la ciudadanía por encima de la confrontación. En ese sentido, el partido manifestó su respaldo a la mandataria estatal y afirmó que su gobierno continuará trabajando y manteniendo abiertos los canales de diálogo con quienes busquen construir soluciones para Morelos.
Pero los problemas vinieron más adelante, cuando todo mundo esperaba una posición clara y contundente con respecto al Partido del Trabajo que encabeza en Morelos la diputada Tania Valentina Rodríguez.
“Morena Morelos reconoce que las decisiones sobre alianzas electorales corresponden a la dirigencia nacional del partido y que dicha facultad será respetada”, dijo.
Luego agregó:
“No obstante, ante las circunstancias actuales, el Comité Ejecutivo Estatal de Morena Morelos considera que cualquier alianza debe sustentarse en la lealtad al proyecto, el respeto a las instituciones y el compromiso con la voluntad popular. En este sentido, la postura de Morena Morelos es clara: no competir en alianza con el Partido del Trabajo (PT)”.
La posición era contradictoria. Sí pero no. Había muchas dudas y entonces vino la etapa de preguntas y respuestas.
—¿Es una determinación firme, o está sujeta a una negociación con Tania Valentina, como ha sucedido en otras ocasiones? — soltó la primera pregunta Justino Miranda, corresponsal de El Universal.
—Nosotros como Morena Morelos nos vamos a ir sobre la línea de nuestro Comité Ejecutivo Estatal. Tenemos una buena cantidad de afiliados. Las alianzas son buenas, pero en estas circunstancias, Morena no está de acuerdo con los actos vandálicos. Morena no afecta a las familias, no está pidiendo que se cierren las vialidades. Morena es para el pueblo. Gracias—respondió, lo que no dejó satisfecho al reportero.
—¿Qué peso específico tiene el PT para ustedes?, insistió.
—Las alianzas son importantes, para bajo las circunstancias que acabo de repetir, no va con el PT.
—No es una contradicción que por una parte el subsecretario de Gobierno, Miguel Ángel Peláez diga que no sabe de qué se trataba la manifestación, es decir, no tenía conocimiento de los argumentos, sin embargo, hoy desde la mañana ya están en la Secretaría de Gobernación Federal atendiendo a este grupo— cuestionó Gerardo Suárez.
—Lo que el gobierno del estado realice, eso es parte de ellos, no te puedo yo decir ningún posicionamiento, ellos hacen lo que… para nosotros ellos están haciendo lo correcto ¿sí?, y ellos llevan a cabo sus… pues sus (volteó para todos lados en busca de la palabra adecuada) sus llamadas pues entre ellos mismos— contestó García Garnica.
—Pero Andrés Manuel López Obrador también hacía marchas— insistió el reportero.
—Yo nunca dije que no estuviéramos a favor de las marchas, no estamos a favor del vandalismo— respondió la morenista.
Entonces se escuchó una voz femenina agradeciendo la presencia de los medios de comunicación. Martha Patricia respiró aliviada y comenzó a recoger sus hojas del atril, pero los periodistas seguían confundidos.
—O sea que si mañana la dirigencia nacional del PT y de Morena acuerdan desconocer este acuerdo de Morena Morelos y dice sí vamos en alianza con el Partido Verde y el P,T, qué va a pasar— gritó la reportera Dulce Maya, obligando a la presidenta a regresarse al atril.
—Estamos en coordinación con el Comité Ejecutivo Nacional. Pero vamos a respetar el acuerdo que tenemos aquí en Morelos primeramente— repuso, mientras probaba uno y otro micrófono sin atinarle a cuál estaba prendido.
—Pero si mañana, como resultado de la negociación en la Secretaría de Gobernación, Morena les dice “No, vamos a seguir con la alianza”, aunque ustedes en el consejo estatal hayan acordado lo contrario, ¿qué va a pasar? —insistió la periodista.
—A ver compañera. Somos un partido nacional, vamos a respetar lo que digan nuestras autoridades nacionales, pero ya también les mencioné cuál es la postura de Morena Morelos— dijo García Garnica para luego entregar el micrófono y marcharse, ya molesta.
“Y entonces ¿para que fijan postura si no la van a respetar?”, seguía preguntando un reportero, pero ya no le hicieron caso.
Los miembros notables de Morena (Juan Ángel Flores, Araceli García Garnica, Paola Cruz, y la expresidenta Mirsa Suárez) quienes todo el tiempo estuvieron “soplándole” lo que debía contestar, intercambiaron miradas y luego se retiraron, consientes de que su nueva dirigente está peor que la que se fue.
Y esto apenas comienza.
HASTA EL LUNES.