¿Imagen o efectividad?

A José Luis Urióstegui lo criticaron por andar de viaje en una ciudad de Estados Unidos mientras Cuernavaca era literalmente arrastrada por la corriente generada por las lluvias más intensas de las que se tenga memoria. La pregunta es: ¿Si el alcalde de Cuernavaca hubiese estado en su ciudad no habría llovido con tanta intensidad?

Por supuesto que no. Los fenómenos climatológicos pueden ser prevenidos pero nunca se puede saber con cuanta fuerza se van a producir. Si así fuera no habría víctimas en ningún desastre natural en ninguna parte del mundo.

Sin embargo, siempre habrá gente que recurra a la crítica simplona de “Cuernavaca presa de la inseguridad mientras su alcalde se pasea en Estados Unidos”. Afortunadamente con los últimos escándalos de los paseos de miembros del partido en el poder (Morena), es muy poco lo que pueden criticar, máxime si el viaje de Urióstegui y su esposa sí fue hecho recursos propios.

También hemos escuchado algunas críticas en el sentido de que “no se ha visto a la gobernadora recorrer las zonas afectadas por las lluvias”. Desde nuestro particular punto de vista, el visitar las zonas de desastre por parte de los gobernantes no tiene ninguna utilidad, más bien entorpece las labores que están realizando las instituciones por atender al presidente o gobernador que realice la visita.

Así pensaba el expresidente Andrés Manuel López Obrador, de quien incluso se publicaron fotografías comparando imágenes de los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto empapados y con los zapatos enlodados, mientras que a AMLO lo ponían en su oficina de Palacio Nacional sosteniendo un teléfono.

Consideramos que ayuda más quien coordina desde su oficina las labores de ayuda efectiva, que aquel que pide una pala para hacer como que limpia y que la foto aparezca en todos los diarios al otro día. Esos tiempos ya pasaron a la historia.

Hay una fotografía muy representativa que se difundió en su momento en el estado de Guerrero. Aparece el entonces Gobernador Ángel Aguirre y un reportero de Televisa con su respectivo micrófono. Ambos están cubiertos de agua hasta el abdomen en lo que se supone es una calle inundada tras un torrencial aguacero.

¿Eso es lo que quiere la gente o sólo quienes se empecinan en hacer quedar mal a los funcionarios en turno?

Desde nuestro particular punto de vista, tanto la gobernadora Margarita González Saravia como el presidente municipal de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, actuaron correctamente al disponer (aunque fuera a distancia) que las diferentes dependencias gubernamentales actuaran en lo que cada una corresponde.

A nivel estatal, la Coordinación de Protección Civil realizó un excelente trabajo monitoreando las zonas afectadas y advirtiendo a la población que debían estar alertas. Por su parte, el DIF estatal se encargó de enviar alimentos a las familias afectadas sin importar que los Ayuntamientos no fueran del mismo partido.

A nivel municipal, protección civil, Bomberos y SAPAC, trabajaron intensamente para ayudar en las colonias que resultaron perjudicadas por las trombas que se registraron en días pasados. La Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, a cargo de Demetrio Chavira, trabajó a marchas forzadas para habilitar las carpetas asfálticas que cedieron ante la fuerza de la corriente pluvial.

Sin embargo, no hay que perder de vista que en todos lados hay grillas y gente que trata de resaltar lo negativo. Es lo que la gobernadora llama “politiquerías”.

HASTA MAÑANA.