
El travesti anunció lo que serían los premios (una licuadora, una botella, tres mil pesos y un regalo rojo) pero advirtió que quien se los quisiera ganar tenía que darle un beso “de lengüita” durante diez segundos. Un muchacho joven, de botas y sombrero, se levantó de su asiento ante la algarabía de la gente y dijo: “Yo acepto”.
“Gaby Mendoza” (como se hace llamar el comediante), tomó una botella de tequila e hizo que el mancebo la bebiera “de a chorrito”. “Te la voy a lavar con tequila porque no sé qué haya chupado esa boca”, dijo, y enseguida él (o ella) también le dio un sorbo “para agarrar valor porque estás bien cuero”.
Segundos después, con música romántica de fondo, los dos hombres se fundieron en un beso que se prolongó durante más de diez segundos. Ya sin pena, el muchacho le agarró el trasero al travesti, y éste bajó su mano derecha hasta los genitales del espontáneo invitado.
La escena fue grabada en algún bar de Monterrey donde reside este personaje, y se puede ver en su página de Facebook Gaby.mendozaoficial, lo cual no tiene nada de extraordinario.
Pero qué pensaría usted si le dijera que este mismo espectáculo se presentó en Cuernavaca el pasado 31 de mayo auspiciado por la Secretaría de Cultura del Estado de Morelos que encabeza Montserrat Orellana Colmenares.
No criticamos el homosexualismo del comediante, pero sí lo vulgar de su espectáculo y el hecho de que lo presente en un lugar construido para otro tipo de manifestaciones artísticas (o al menos así se hecho en los últimos sexenios). En su página oficial, la Secretaría de Cultura se define a sí misma como “la entidad gubernamental dedicada a promover, proteger y difundir la riqueza cultural y artística de la región”.
Asistimos a la conferencia de prensa que ofreció Orellana Colmenares para anunciar su cartelera del mes de mayo. Después de anunciar todos los espectáculos que ofrece la Secretaría de Cultura en sus diferentes espacios físicos, le preguntamos si ya había visto el espectáculo de “Gaby Mendoza”.
Tras contestar que no, entonces le manifestamos que no podríamos hacerle la siguiente pregunta, que era si ella considera que eso que él hace es Cultura.
Entonces pasamos a la siguiente pregunta: ¿Cuánto pagó el productor de ese espectáculo por usar el recinto del Teatro Ocampo para utilizarlo?
Ahí sí nos explicaron que el teatro Ocampo actúa como cualquier otro centro de espectáculos, y tiene dos opciones: una que es el pago directo de 48 mil pesos, o bien, el acuerdo de dividirse el total de las entradas en una ecuación 70-30 entre el productor y la institución.
“Nosotros brindamos la infraestructura, tal como ocurre con otros espacios que están marcados en la Ley de Hacienda; pasa lo mismo con el Centro Cultural Teopanzolco e incluso con el Museo de Arte Contemporáneo que ya tiene un tabulador para la renta de espacios que apoyen la recaudación para el estado de Morelos”, explicó la titular de la Secretaría de Cultura.
—¿El Centro Cultural Teopanzolco cuánto cobra de renta? — preguntamos.
—Teopanzolco tiene una dinámica diferente porque es un Fideicomiso. El tabulador recientemente se publicó yo creo que la titular puede ahorita comentar sobre ese tema— respondió Montserrat.
Al finalizar la conferencia platicamos brevemente con la titular, que es una de “las consentidas” de la gobernadora Margarita González Saravia, quien la conoció siendo titular de Turismo y Cultura en el sexenio de Cuauhtémoc Blanco y se la llevó a la Lotería Nacional. Es licenciada en Lenguas Hispánicas por la UAEM.
Después de un brevísimo debate sobre el espectáculo en cuestión (le comenté que es como el payaso “Brincos Dieras” pero en homosexual), y sentí que me estaba tachando de homofóbico, a lo que le refuté que más que la preferencia sexual de quien se hace llamar Gaby Mendoza, lo que es criticable es que la Secretaría de Cultura de un estado, sea quien la presente.
“Hagamos una cosa —dijo Montserrat Orellana— el 31 de mayo venimos los dos a ver la función y entonces ambos podremos emitir una opinión objetiva”. Tomó mis datos y prometió mandarme un boleto.
El boleto nunca llegó y por supuesto que no iba a gastar en ver un espectáculo tan bochornoso, así que nos quedamos con la curiosidad de saber cuántas personas fueron a ver a un sujeto que satisface sus instintos homosexuales y todavía le pagan.
En la primera oportunidad le preguntaremos a la gobernadora si ella también cree que este tipo de espectáculos deben ser presentados en el Teatro Ocampo.
Y para continuar con el tema de la Secretaría de Cultura del Estado de Morelos, menudo problema tiene Montserrat Orellana Colmenares con el concierto que ofrecerá la cantante Yuridia el próximo 06 de junio en el estadio Agustín “Coruco” Díaz, de Zacatepec, como parte del Circuito Nacional de Festivales por la Paz, pues se supone que el acceso será totalmente gratuito, pero es tal la fama de la artista que la gente está dispuesta a pagar por un boleto para verla.
En entrevistas con la prensa, la funcionaria estatal explicó que se han detectado intentos de comercialización indebida de accesos para este evento impulsado por el Gobierno de México, situación que podría derivar en engaños y afectaciones económicas para las personas interesadas en asistir.
En este sentido, precisó que el ingreso será gratuito y que cualquier transacción económica realizada para obtener supuestos boletos se efectúa bajo la responsabilidad de quien la realice.
Montserrat Orellana Colmenares reiteró el llamado a las y los asistentes a mantenerse informados únicamente a través de los canales oficiales del Gobierno de Morelos, de la Secretaría de Cultura federal y estatal, con el fin de evitar fraudes y disfrutar de este encuentro artístico “en un ambiente de paz, convivencia y acceso libre a la cultura”.
Todo parece indicar que ocurrirá lo mismo que cuando se realizó el partido de futbol femenil entre el Cruz Azul y las Chivas en el estadio Centenario, que se supone sería gratuito, pero al final varios empleados de diferentes dependencias de gobierno encontraron la forma de llevarse una lana con la venta de boletos.
HASTA MAÑANA.