
Por cuestiones familiares, quien esto escribe se ausentó todo el fin de semana de las redes sociales, pero el lunes en la tarde al abrir el Facebook nos encontramos con un post de Andrés Bahena que decía: “Todo mi respaldo para la Gobernadora Margarita González Saravia. Frente a la reciente desinformación, es importante dejar claro que no hay fundamentos ni fuentes oficiales que respalden los señalamientos que circulan”.
¿Para qué le servirá a la gobernadora el respaldo de un exfuncionario que fue corrido vergonzosamente de la Coordinación de Movilidad y Transporte y que tampoco encontró acomodo en la Dirección del DIF estatal? Fue lo primero que se me vino a la mente.
Cuál sería mi sorpresa al notar que, de repente, el Facebook se había llenado de fotografías con la gobernadora y el dueño de la cuenta, para mostrar un apoyo que —hasta ese momento— desconocíamos para qué era.
Muchos de los mensajes se parecían entre sí. Como cuando en la escuela te dejan de tarea una frase a la patria y le pides a un compañero la suya para cambiarle una palabra y presentarla como tuya.
Ya por la mañana, el presidente del Colegio de Abogados de Morelos, Enrique Paredes Sotelo, comentaba en sus redes que había sido una mala estrategia. “Hicieron viral una nota intrascendente”, decía textualmente.
Ahí sí ya no aguanté la curiosidad y me di a la tarea de buscar la multicitada nota.
No fue fácil encontrarla. Busqué en Reforma y El Universal que son los medios que suelen publicar investigaciones fuertes en contra de la presidenta Claudia Sheinbaum y el partido Morena, pero nada. En TV Azteca Morelos dieron amplios comentarios sobre el tema, pero tampoco exhibieron la totalidad de la información.
¿Se acuerdan del periódico La Prensa? Quizás las nuevas generaciones de lectores no la conozcan, pero los cincuentones sí recordamos a ese periódico impreso que alcanzó popularidad por sus fotografías de Nota Roja. Ahí lo encontramos.
No es una nota ni tampoco columna, es un escrito sin firma que algunos periódicos suelen tener para publicar algunas noticias que no pueden confirmar, pero que les podría servir para llamar la atención de gobiernos estatales que buscan convenios publicitarios. Algunos periódicos lo llaman “trascendidos”, otros “Plaza Pública”, pero siempre el factor común es el anonimato.
Nos comentan que en el gobierno federal ya no les preocupa el cuándo, sino quiénes serán los próximos mencionados por autoridades norteamericanas por posibles nexos con el crimen organizado y la corrupción. Nos mencionan que se desea que sea siempre en el marco de la discreción, por el respeto a los señalados y, claro, por ser una investigación abierta.
De hecho, la detención de uno de los diez implicados en el tema, que tanto estupor ha causado, abre la puerta a que otros puedan buscar la asistencia de las autoridades y trabajar con ellas en el caso que los señala o en algunos otros.
Ahora, lo que sabemos es que siguen los nombres de políticos mexicanos en las listas de Estados Unidos y hay que agregar dos nombres más. Uno de ellos es la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, quien se supone recibió el email de la embajada informando su nueva situación migratoria. De hecho, sus más cercanos están atentos a ser informados por la misma vía. Lo que se dice es que la campaña de la gobernadora habría sido financiada por supuestas organizaciones criminales que, además, habrían participado en la movilización de electores y amenazado a opositores: el paquete completo de Morena.
Eso es toda la referencia a la gobernadora de Morelos. Un comentario a la ligera sin fuentes, sin una investigación que robustezca los tres párrafos que constituye la grave acusación.
Cualquier experto en medios habría recomendado hacer caso omiso a tan insignificante comentario en tan poco importante medio de comunicación. Ni que fuera Latinus.
Sin embargo, lo que ocurrió después fue un fenómeno digno de análisis en las clases de manejo de crisis en las universidades de Comunicación. Todos, absolutamente todos los miembros del gabinete, pusieron en su muro de Facebook manifestaciones de apoyo, de respaldo, de agradecimiento, como si la gobernadora estuviese concursando para un puesto en la ONU o algún organismo internacional.
Pero los mensajes de apoyo seguían: “Su servidor Eder Alonso Gutiérrez presidente municipal de Yautepec Morelos, le brindo todo mi apoyo señora gobernadora Margarita González Saravia por su trabajo realizado, hasta ese momento, a favor de los morelenses y de manera particular al beneficio que ha otorgado al municipio de Yautepec, en diferentes sectores”.
¿De qué le serviría a Margarita González Saravia una manifestación de respaldo de un alcalde que llegó al poder por herencia familiar (como los reyes en España) y no por el voto ciudadano, pero que además, está en entredicho por haber sido en su territorio municipal donde tenían su residencia “Los Linos”, grupo delincuencial detenido recientemente por las fuerzas de Omar García Harfuch.
Otra más:
“La organización binacional Fuerza Migrante expresó su respaldo institucional a la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, ante la difusión de versiones periodísticas sobre presuntas medidas migratorias que —señaló— no cuentan hasta ahora con confirmación oficial pública ni documentación verificable emitida por autoridad competente”, mencionaba un escrito difundido por vías alternas de comunicación, en el que no se mencionaba quién representa a Fuerza Migrante y cuántos agremiados tiene.
Desde nuestro particular punto de vista, hubiese sido suficiente con la declaración que hizo —desde los pasillos de Palacio de Gobierno— el secretario de Gobierno, Edgar Maldonado Ceballos, negando que la mandataria tenga restricciones para viajar a Estados Unidos.
“En un encuentro con medios de comunicación, Edgar Maldonado reiteró que la administración de Margarita González Saravia se conduce con total apego a la legalidad, transparencia y valores institucionales, al privilegiar en todo momento el bienestar de las y los morelenses. Asimismo, precisó que la titular del Poder Ejecutivo cuenta plenamente con sus documentos oficiales y mantiene de manera normal sus actividades institucionales; en este sentido, hizo un llamado respetuoso a que la información difundida en medios y plataformas digitales se maneje con responsabilidad y veracidad”. Corto pero contundente.
Todo lo demás, sólo provocó que se hiciera una enorme bola de nieve donde había una nuez.
HASTA MAÑANA.