
¿Dónde está Arisbel Rubí Vázquez Amaro? Ese parece ser el secreto mejor guardado del gobierno, tanto federal como estatal, y de las instituciones encargadas de la seguridad y procuración de justicia. Después de que el secretario de Seguridad Pública Federal, Omar García Harfuch, dio a conocer que había sido detenida el pasado 20 de mayo junto con otras cinco personas, no se ha vuelto a mencionar nada de ella.
Aunque para la mayoría de los morelenses hasta antes del anuncio de Harfuch esta mujer era una desconocida, en la región oriente y los llamados “altos de Morelos” el nombre de Arisbel sonaba cada vez con más fuerza. “Esta vez nadie le ganará la presidencia municipal de Atlatlahucan”, era el comentario más recurrente entre la gente de esa zona.
Y es que la consejera del partido Morena era muy espléndida con la gente. Hacía eventos multitudinarios con cualquier pretexto: el día del niño, el día de la madre, en su cumpleaños, el día de la virgen de Guadalupe, etc. Cualquier cosa era motivo para regalar comida, juguetes, electrodomésticos y todo lo que se requiriera para las fiestas patronales de todos los barrios. Por eso le decían “La jefa”.
Pero no siempre fue así. Hace una década Arisbel Rubí era una jovencita simpática sin llegar a exuberante. En Atlatlahucan la recuerdan cuando encabezaba las porras en la campaña de su suegro, don Calixto Urbano Lagunas, quien ganó las votaciones de 2018 y se hizo cargo del gobierno municipal del 2019 hasta el 2021.
“Arisbel no tenía ningún cargo en el Ayuntamiento del profe Calixto, pero era quien decidía todo. Si había que comprar algo era ella quien tenía la última palabra sobre los proveedores, y el alcalde la dejaba”, recuerda un funcionario de ese periodo.
Fue ella quien prácticamente obligó a su esposo, Edwin Urbano, a que se registrara para buscar la continuidad en el Ayuntamiento. Como perdió en las votaciones del 2024, lo dejó y se fue a Tetela del Volcán, donde se hizo novia del alcalde.
Por eso es que, en su ficha publicada en la página web del Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Impepac), declara que fue “Consultora Jurídica Externa del Ayuntamiento Constitucional de Atlatlahucan, Morelos, Administración Pública Municipal 2019–2021 y Asesora Jurídica Externa del Ayuntamiento Constitucional de Tetela del Volcán, Morelos, Administración Pública Municipal 2022–2024”. Obviamente no menciona que en el primer caso era nuera del alcalde, y en el segundo, novia y después esposa del presidente municipal, Luis Antonio Martínez Álvarez.
Sin embargo, Luis Antonio Martínez no ganó en las urnas. El ganador fue Israel González Pérez, quien ya había gobernado tres años y buscaba la reelección. De hecho, obtuvo el mayor número de votos, pero el Tribunal Electoral invalidó su triunfo por un tema de violencia política de género.
Así fue como su suplente, Luis Antonio Martínez, pasó a ocupar el cargo. Ya para ese momento Arisbel Rubí se había convertido prácticamente en su consejera y se repitió lo mismo que en Atlatlahucan: ella era la que mandaba. Desde el 2020 se había titulado como licenciada en Derecho en la Escuela Superior de Cuautla y tenía mucha influencia con el entonces presidente de Morena en Morelos, Ulises Bravo.
Aunque el presidente municipal era Luis Antonio, Israel se sentía con derechos de intervenir en la administración pues a fin de cuentas él había ganado en las urnas. Los conflictos entre Luis Antonio e Israel eran constantes, hasta que el 3 de marzo del 2023 el exalcalde y dos de sus colaboradores fueron hallados muertos y maniatados en el interior su camioneta abandonada a un costado del libramiento Oriente Cuautla que conecta con el municipio de Yecapixtla.
Nunca se pudo comprobar nada, pero en toda la región era “vox populi” que Arisbel había sido la que lo mandó matar. Ya sin nadie que les hiciera sombra, Arisbel y Luis Antonio pudieron disponer totalmente de Atlatlahucan.
De aquella muchachita que todos conocieron que se dedicaba al negocio de los banquetes para sufragar sus estudios, ya no quedaba nada. Ahora, una voluptuosa mujer de gustos refinados que casi siempre usaba botas, llegaba en camionetas de lujo como toda una “buchona”.
En 2024 regresó a su natal Atlatlahucan pero ahora ella era la candidata a presidenta municipal por el partido Morena. Compitió contra Agustín Toledano Amaro, representante de la coalición “Dignidad y Seguridad por Morelos Vamos todos”, integrada por los partidos Acción Nacional, Revolucionario Institucional, de la Revolución Democrática y Redes Sociales Progresistas Morelos y la entonces presidenta municipal, Alma Delia Reyes, que buscaba su reelección bajo las siglas del Partido Verde.
Arisbel Rubí perdió por 140 votos. Lo extraño es que ella no impugnó los resultados ante los tribunales electorales, lo que sí hicieron Alma Delia Reyes y otros candidatos. Parecía estar segura de que en el 2027 ganaría las elecciones.
Sin embargo, el pasado 20 de mayo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, acompañado del comandante de la Guardia Nacional, Guillermo Briseño Lobera, informó en conferencia de prensa que autoridades federales cumplimentaron seis órdenes de aprehensión en Morelos y Querétaro contra servidores públicos, exservidores públicos, particulares y empresarios por delincuencia organizada y extorsión.
El funcionario federal dio lectura al comunicado, indicando que las personas detenidas fueron identificadas como: “Agustín “N”, presidente municipal de Atlatlahucan; Irving “N”, expresidente municipal de Yecapixtla; Horacio “N”, secretario municipal de Cuautla; Jonathan “N”, tesorero de Cuautla; Pablo Adrián “N”, empresario; y Arisbel Rubí “N”, excandidata a una alcaldía”.
Harfuch omitió decir en qué partido milita Arisbel Rubí. Y su nombre no fue vuelto a mencionar en ninguno de los boletines subsecuentes. El gobierno del estado tampoco ha emitido posicionamiento alguno, mucho menos la dirigencia estatal de Morena.
La única posibilidad es que haya sido beneficiada con un “criterio de oportunidad” y hoy sea testiga protegida de la Fiscalía General de la República. O sea, le aplicaron la “justicia y gracia” de la que hablábamos la semana pasada, mientras que a los otros cinco (que no son de Morena) les cargaron todo el peso de la ley y los mandaron a un penal federal en el estado de Sonora.
HASTA MAÑANA.