
Durante el trienio de Jazmín Solano (2018-2021) su obra más representativa fue el Mirador de Tres Cruces, en el cerro de Acatlipa. La inauguró el 29 de marzo de 2021 con la presencia del Obispo Ramón Castro, con tan mala suerte que un accidente con los juegos pirotécnicos ocasionó que nueve personas resultaran lesionadas.
La maestra normalista había llegado al cargo bajo las siglas de Morena, pero no era bien vista por el grupo en el poder integrado por Juanita Ocampo (madre de Gisela Mota, alcaldesa asesinada el 2 de enero de 2016), Carlos Caltenco y la familia Hurtado, quienes tenían orígenes perredistas. Intentó reelegirse en el 2021 por el Partido del Trabajo (PT), sin embargo, la ola morena llevó a la presidencia municipal a un Ayuntamiento “sui géneris” en el que convivían en el mismo edificio dos grupos antagónicos: el de Juanita y Caltenco (antes perredistas) y el del Síndico, Andrés Duque Tinoco.
A falta de información relevante, el entonces secretario del Ayuntamiento, Carlos Caltenco, citó a conferencia de prensa en el mirador de Tres Cruces y dio a conocer una noticia impactante:
El 22 de julio de 2022, el secretario de Gobierno, Carlos Caltenco, y el secretario de Obras Públicas, Jorge Antonio Bahena, anunciaron el cierre temporal de la única obra por la que se recordaría la administración de Jazmín Juana Solano López.
“En los trabajos de supervisión y evaluación detectaron daños estructurales en las cruces de concreto, una fractura central en el mirador, lo que indica un desplazamiento y la falta de drenaje o salida de agua, un peligro para las personas que viven en la parte inferior del cerro. Al percatarse del desplazamiento y la presencia de grietas se determinó que no es recomendable ningún tipo de actividad en la zona, mucho menos en el mirador”, publicó El Sol de Cuernavaca en su edición del 26 de septiembre de ese año.
“En entrevista, el secretario de gobierno, Carlos Caltenco, dijo que han denunciado ante las autoridades de la Fiscalía Anticorrupción los trabajos y el dinero invertido en la obra (cuatro millones aproximadamente)”, dice la nota firmada por Jessica Arellano. Agrega que por ahora no pueden rehabilitar el lugar hasta que la Fiscalía les notifique que ya se cerró el proceso o la carpeta de investigación.
Pues bien, ayer en el Mirador de Tres Cruces se juntaron todos los aquí mencionados en una especie de “borrón y cuenta nueva”, siendo testigo de ello el actual presidente municipal, Israel Piña Labra, quien ya nada quiere saber de responsabilidades administrativas ni penales, pues asegura que lo más importante es que la gente de esa comunidad comience a percibir los ingresos que no ganaron durante los años que estuvo cerrado al público.
Israel Piña no es ningún tonto. Sabe que políticamente le conviene más adherirse al proyecto del gobierno estatal que buscar culpables de la negligencia. Cuando se reabra el lugar ya rehabilitado, podrá inaugurarlo como una obra realizada durante su administración.
Durante el evento un experto en el tema (ingeniero Rafael Catalán Salgado), explicó muy ampliamente lo que no hicieron bien sus colegas del Ayuntamiento de Temixco en el 2020:
“Se encontró en los muros de contención de la última plataforma un problema de volteo de los muros, de deslizamiento por falta de (inaudible), con respecto a los pisos también se encontraron problemas de falta de pendientes, el agua pluvial no tiene salida. Por cuanto a las cruces se encontró solamente una falta de pintura anticorrosiva”.
En su turno frente al micrófono, la exalcaldesa y actual diputada por Temixco, Jazmín Solano, reconoció que “hay errores, somos seres humanos; pero son errores menores son errores que hoy se van a corregir”. También informó que los procesos de auditoría de la obra que en su origen fueron recursos propios del Ayuntamiento hace un año que terminaron, y los procedimientos (no aclaró si de tipo penal) ya están concluidos.
En el evento estuvieron presentes el secretario de Turismo, Daniel Altafi Valladares; la secretaria de Cultura, Montserrat Orellana; y el ingeniero Julio Sandino en representación del secretario de Infraestructura, Adolfo Barragán Cena.
Mucha gente acudió por el morbo de ver —por primera vez frente a frente—, a los dos aspirantes más fuertes a la presidencia municipal de Temixco para el periodo 2028-2030: Jazmín por Morena y quizás sus aliados; y por el otro lado el carismático Israel Piña Labra, aunque ahora sólo irá por el Partido Acción Nacional (PAN) y la ventaja de ser alcalde en funciones.
Desde muy temprano el equipo de Jazmín Solano encabezado por Javier López ya se había apoderado del escenario para sembrar “flayers” con el nombre de la diputada por todos lados, ante la mirada sorprendida de una cuadrilla de trabajadores con el logotipo del Ayuntamiento de Temixco que venían en una destartalada camioneta con el nombre de “Logística”.
Pero minutos antes de que iniciara el evento llegó una Ruta Nueve llena de personas que ocuparon el extremo derecho del escenario. Sigilosamente, una mujer llegó cargando decenas de banderines color azul y los repartió entre los simpatizantes.
En el otro extremo también repartieron banderines, pero de color blanco. Ahí estaban los mismos líderes que acompañaron a Jazmín en la inauguración de la calle Belén, el pasado 23 de junio: Silvia Irra Marín, Andrés Huicochea, Anastacio Solís, Hugo Romero y otros.
La presidenta municipal que mandó cerrar el Mirador en el 2022, Juanita Ocampo, ayer escuchaba atenta las participaciones de los servidores públicos, en tanto que Carlos Caltenco (de pie, confundido entre la gente) sonreía divertido al escuchar el dictamen del experto en estructuras.
Los que esperaban un enfrentamiento verbal entre Piña y Solano se quedaron con las ganas. Ambos mostraron diplomacia en sus discursos:
“Gracias a la buena voluntad de esta administración, y por supuesto a la buena voluntad de la diputada, y por supuesto a la buena voluntad del gobierno del estado, hoy esto es una realidad. Administraciones pasadas se la pasaron peleando, nunca pensaron en la gente necesitada del Cerro de Acatlipa”, exclamó Piña Labra.
La legisladora le devolvió la cortesía. “La voluntad nos ha permitido que podamos caminar, que podamos ir construyendo, que podamos ir logrando consensos y hoy estamos aquí sentados con una obra que nos genera una esperanza, una ilusión, gracias al respaldo de todas y todos”, dijo.
Afuera, los vecinos ya comenzaron a aprovechar la llegada de gente. Dos casas fueron habilitadas como estacionamiento y ya se instaló el primer puesto de churros, justo enfrente de la entrada.
Pero todavía pasará algún tiempo para que pueda funcionar con normalidad. Veremos cuánto se tarda la empresa Desarrollo y Construcción de Carreteras FERSE S.A. de C.V. en concluir la obra y si lo hace bien, pues ya con lo que pagó Jazmín Solano la primera vez y los casi 4 millones que está invirtiendo el Gobierno del Estado para su rehabilitación, el mirador de Temixco habrá costado más caro que el del Gran Cañón de Arizona.
HASTA MAÑANA.