
Tarde o temprano tenía que ocurrir: la población del municipio de Tepoztlán está dividida por el tema de los jardines de fiestas que genera millones de pesos en ingresos cada año, pero que provienen de familias foráneas y los dueños no son residentes. En contraparte, los nativos defienden su derecho a dormir sin ruido.
Sin planearlo, este conflicto ha puesto frente a frente a dos jóvenes servidores públicos que gozan de un buen capital político y que defienden intereses legítimos: el secretario de Turismo, Daniel Altafi Valladares (alrededor de 22 mil votos cuando fue candidato independiente a diputado federal), y el alcalde de Tepoztlán, Perseo Quiroz Rendón, que llegó al cargo también por la vía independiente con 4 mil 100 sufragios.
Vamos por partes:
El pasado primero de abril, el Cabildo de Tepoztlán aprobó por unanimidad las “Disposiciones administrativas de carácter general complementarias al Reglamento para regular la venta, distribución y consumo de bebidas alcohólicas, así como la emisión de ruido en el municipio de Tepoztlán, Morelos”, mismas que fueron publicadas el 20 de mayo de 2026 en el Periódico Oficial Tierra y Libertad del estado de Morelos.
Esta normatividad contempla la reducción del límite de ruido permitido a partir de las 22:00 horas, de 55 a 50 decibeles, además de un permiso con costo de dos UMAS y sanciones de hasta 50 UMAS por incumplimientos.
Obviamente que los primeros en poner “el grito en el cielo” fueron los propietarios de jardines que casi todos los fines de semana tienen eventos —en su mayoría bodas— y que ahora corren el riesgo de que no les renueven sus licencias de funcionamiento.
Según los prestadores de servicio, no sólo se trata del dinero que pagan quienes contratan el evento directamente a los dueños de los inmuebles. “Cada boda activa una cadena de servicios que incluye hoteles, restaurantes, banquetes, floristas, fotógrafos, músicos, transportistas, maquillistas y personal eventual. Si las parejas deciden celebrar en otro municipio, son los prestadores de servicios y las familias que dependen de esos ingresos quienes podrían resentirlo”, opinan.
Para tener mayor contexto aportaron cifras del Gobierno de Morelos: en marzo de 2026 el turismo de bodas y romance atrae a más de un millón de visitantes al año y genera una derrama económica superior a mil 300 millones de pesos anuales. “No se trata de una actividad marginal, sino de un mercado que sostiene empleos y beneficia a distintos sectores de la economía”, sostienen.
Los jardines, terrazas y salones de bodas tienen un horario ordinario hasta las 23:00 horas y pueden solicitar una ampliación de hasta dos horas, sujeta a autorización municipal. A partir de las 22:00 horas deben reducir progresivamente el volumen de la música y evitar que el sonido se propague al exterior.
Los prestadores de servicios para bodas encontraron el aliado idóneo: Daniel Altafi Valladares, secretario de Turismo y ex gerente del más grande centro de eventos en la entidad: Jardines de México.
Cuestionado por reporteros en un evento que nada tenía que ver con este tema, Altafi Valladares llamó al Ayuntamiento y a los empresarios a instalar una mesa de diálogo para conciliar el cumplimiento de las disposiciones con la actividad turística. Advirtió que la negativa a renovar licencias de funcionamiento puede reducir el número de bodas y afectar a los negocios y prestadores de servicios que dependen de estas celebraciones.
“Por supuesto que las medidas afectan al destino turístico, porque va a empezar a disminuir el número de bodas”, afirmó. Altafi sostuvo que los establecimientos pueden invertir en adecuaciones para cumplir con los límites de ruido y pidió mantener abiertos los canales de comunicación antes de tomar decisiones que comprometan su operación.
No obstante, reconoció que los empresarios deben acatar las disposiciones vigentes. “Si no hay vuelta atrás, pues entonces los jardines se tienen que alinear. Eso está bien”, expresó.
El funcionario rechazó que su postura responda a intereses particulares y negó tener vínculos de interés con los propietarios de los jardines involucrados. También aseguró que mantiene una relación de colaboración con Quiroz y se definió como “un aliado” del gobierno municipal.
Por su parte, el alcalde Perseo Quiroz sostuvo que las medidas no buscan impedir las bodas, sino regular los horarios y los niveles de ruido ante las quejas ciudadanas expresadas en foros de participación y cabildos abiertos.
Calificó de “muy desafortunadas” las declaraciones de Altafi, con quien aseguró mantiene una buena relación de trabajo, y puso en duda que sus comentarios contribuyeran a aclarar el alcance de las disposiciones.
Quiroz informó que la comisión dictaminadora no refrendó las licencias de funcionamiento de 2026 de Rincón Meztitla y Bajo la Montaña por incumplimientos en los requisitos, incluidos dictámenes de Protección Civil y de Salud, así como por quejas vecinales.
Aclaró que no se trata de una situación generalizada y sostuvo que los establecimientos que cumplan con los lineamientos no tendrían por qué enfrentar problemas. Como ejemplo, relató que observó a personas salir en estado de ebriedad de Rincón Meztitla. Al preguntar al gerente qué medidas aplicaba el establecimiento, este respondió que era responsabilidad de cada asistente.
“Si tú no tomas las medidas de regulación, yo las voy a tomar”, recordó que le dijo.
El alcalde llamó a los propietarios a respetar a los habitantes y el entorno natural de Tepoztlán. Subrayó que el ruido afecta tanto a los vecinos como a las especies del parque nacional.
Perseo le mandó un mensaje a Altafi:
“Usted vela por los intereses del sector turístico y lo entiendo, pero yo tengo que velar por los intereses de la población en general y no solamente por los de una parte de la actividad económica del municipio”.
Y en redes sociales no faltó quien le puso “la sal y la pimienta” a este asunto, al hacer notar que la crítica de Altafi a las disposiciones de Perseo surgió precisamente después de que el munícipe anunciara que buscará la reelección, pero no como candidato del partido Morena, sino otra vez como independiente.
En lo personal dudamos mucho de que Altafi, teniendo tanto trabajo en su área, ande tomando represalias por desaires al partido en el poder; como también no creemos que Perseo esté utilizando a los dueños de Rincón Meztitla para mandar un mensaje populista a los tepoztecos con miras a su campaña reeleccionista.
Ambos son personas inteligentes que seguramente encontrarán una salida “salomónica” que mantenga el equilibrio entre tepoztecos y tepoztizos, pues finalmente el presidente municipal tiene la responsabilidad de gobernar para todos los que viven en Tepoztlán y no sólo para los que nacieron en el mítico “valle sagrado”.
HASTA MAÑANA.